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Alfredo Lacayo, Gerente General de Centrolac, y Jorge González, Gerente General de Parmalat, coinciden en que la importación de 1,800 toneladas métricas de leche en polvo, autorizada por el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Mific, no reducirá el precio de la leche pasteurizada, que actualmente es de C$17.50 por litro para el consumidor. Tampoco disminuirá la demanda de las empresas de leche cruda en el campo.

En el caso de Centrolac, según Lacayo, la empresa ofreció comprar 65,000 litros de leche cruda adicionales a los que ya compra cada día por un precio de C$10.50 por litro, cuando se reunieron con representantes de productores y centros de acopio el sábado 21 de enero, pero nadie aceptó. Ese día acordaron congelar el precio del litro de leche.

“Allí estaba el ministro Agropecuario y Forestal, Ariel Bucardo. Nos comprometimos a firmar contratos. Ningún centro de acopio o productor se quiso comprometer a mantener volumen y precio --de la leche-- durante los siguientes cuatro meses. Si en realidad hubiera temor por parte de los productores, de que el precio de la leche nacional va bajar como consecuencia de la cuota de la Organización Mundial de Comercio, OMC, entonces más de alguno hubiera firmado para garantizar los C$10.50 por litro que, dicho sea de paso, es el valor histórico más alto de Nicaragua”, explica Lacayo.

“La importación de leche en polvo no necesariamente va a reducir mis costos”, dice Jorge González, de Parmalat, indicando que en el exterior la tonelada de leche en polvo se cotiza hoy en US$4,000.

Ambos empresarios argumentaron que las cuotas asignadas a cada empresa dependerán del volumen que estas requieran, según su capacidad de producción, y que el Proyecto de Ley de Equidad Fiscal que enviará el presidente Daniel Ortega a la Asamblea Nacional, que exonera de algunos impuestos a la industria, también beneficiará al productor, porque le permitirá mejorar la capacidad de producción y por consiguiente lograr mejores precios.

Importación en verano
Salvador Castillo, Vicepresidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua, Faganic, explica que para no perjudicar a los productores con una importación de leche en polvo, se acordó con la industria y con el gobierno que se hará en los meses de verano, cuando hay una disminución en la producción lechera, un período que comienza en noviembre y concluye en mayo.

“Es en estos meses que al productor se le incrementan los costos, los insumos que se utilizan en el mantenimiento del ganado, como melaza, y los suplementos para alimentar al ganado. Hablamos de que son siete meses del año, durante los cuales, como ganaderos, nos vemos afectados”, comenta Castillo.

Dijo que los productores no están en contra de la reforma fiscal que exonera de impuestos a la industria, pero han solicitado el mismo trato para el sector que paga impuestos por la compra de maquinarias de trabajo.

Castillo hace énfasis en que los productores requieren que el gobierno invierta en la reparación y construcción de caminos y en la red de electrificación.

Sugiere al gobierno que este año en el Presupuesto General de la República se asigne una partida mayor al Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI, para mejorar  los caminos de acceso a las zonas productoras de leche, y que la leche pueda salir a los centros de acopio.

La idea no le parece del todo mal al diputado sandinista, Wálmaro Gutiérrez, Presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional. “Estoy totalmente de acuerdo en que tengamos que multiplicar la inversión en infraestructura agropecuaria. Hemos venido mejorando, pero todavía hay muchos caminos que reparar. Para el Presupuesto 2012, un elemento importante será el MTI, y vamos analizar adónde van esos recursos”, opina.


Días antes, Wilmer Fernández, Presidente de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo, Canislac, dijo que este sector requiere una inversión de al menos 100 millones de córdobas para reparar caminos y ampliar la red de electrificación en las zonas lecheras.

Industria comprometida
Ante la necesidad de mejorar los caminos y la red de electrificación para desarrollar las zonas productoras de leche, Jorge González, de Parmalat, manifiesta que como industria “no podemos meternos a mejorar caminos ni electrificación”, aunque Parmalat apoya con financiamiento a los productores para mejorar la infraestructura y adquirir equipos y maquinarias para el ordeño.

“Ofrecemos financiamiento con tasas preferenciales, para que el productor pueda invertir en equipos, en mejoramiento genético, en importación de semilla mejorada de pasto para el alimento del ganado”, asegura González.

Alfredo Lacayo, de Centrolac, comenta que “los productores no van a mejorar significativamente su calidad de vida mientras no incrementen de manera considerable el rendimiento por manzana de sus respectivas fincas”; y que esta empresa ha desarrollado una serie de proyectos para mejorar la calidad de la leche que llega a los acopios, financiamiento para infraestructura y fortalecimiento de las capacidades de manejo de leche de calidad en los centros de acopio articulados con Centrolac.

Ordenar al gremio lechero
Salvador Castillo insiste en que además de aprobar la reforma a la Ley Fiscal, en que se exonere de impuestos a la industria láctea, se requiere ordenar al gremio lechero, que en un  70% es informal y no cumple con las condiciones higiénico-sanitarias, que se necesitan para lograr un buen precio por la leche de buena calidad en los centros de acopio.

Expresó que debido a esto, en el campo “existe un libre mercado” que impone el precio de la leche cruda de vaca.

En el país no existe un registro formal de cuál es la producción lechera. Mientras Canislac estima que por día se producen 4 millones de litros de leche, las estadísticas del gobierno dicen que son 205 millones de galones de leche.

En declaraciones ofrecidas a un medio oficialista, el director del Instituto de Desarrollo Rural, IDR, Pedro Haslam, asegura que la producción láctea en el país creció en un seis por ciento en el último año, y que el incremento de la demanda, tanto interna como externa, es lo que presionó el precio del alimento.

Escasea el queso y leche sube de precio
En el departamento de Matagalpa el queso se ha vuelto escaso porque lo venden a El Salvador. Actualmente, la libra se está cotizando en 52 córdobas. La leche sigue subiendo de precio, los productores aseguran que no cubren los gastos de producción, y las empresas cooperativas acopiadoras de leche afirman que hay una competencia desleal de los productores de queso.

Carlos Guardián, Gerente de la cooperativa multisectorial San José, de la comarca Paiwitas, municipio de Matiguás, con 103 socios que acopian 11,400 litros de leche diarios, explicó que el 70% de la producción de leche se destina a la producción de queso que sale a El Salvador y otros países.

“Ahí le ponen el ‘made in El Salvador’ y lo vende a otro lado, ni siquiera se vende como un producto nicaragüense. Estos son los que han venido, de alguna manera, a contribuir a que la leche haya alcanzado estos precios que han sido exorbitantes, hablando del consumidor que es el punto final a donde llega la leche”, aseguró.

Gurdián se mostró inconforme con las queseras que no pagan impuestos. “En el caso de las cooperativas, pagamos impuestos, nos persiguen la Dirección General de Ingresos, DGI; el Minsa, el Magfor y el Marena, pero a los queseros no; y estos son los que hacen una competencia desleal, por lo que desde hace dos años estamos trabajando con el Magfor en el sentido de que se haga una inspección a las queseras que están ahí constituidas ilegalmente en una comunidad, contaminando el medio ambiente, fuentes de agua, y nadie le dice nada, no pagan impuestos y son los que a nosotros arruinan”, explica.

En los municipios de la región, los centros de acopio de leche están pagando entre 360 y  430 córdobas por 40 litros de leche. José Ángel Mendoza Pérez, de la cooperativa La Sandino, municipio de Río Blanco, señala que por cada litro el productor recibe 9 córdobas, ya que el restante es para el transporte y el gasto administrativo del centro de acopio.

Pocos centros de acopio
En Nueva Guinea, municipio de la Región Autónoma Atlántico Sur, RAAS, existen cuatro centros de acopio para recibir toda la leche que se produce en la zona. Mientras unos productores prefieren vender la leche, otros la convierten en queso morolique para exportarlo. Los productores demandan mayor asistencia técnica y la reparación de “trechos de camino en mal estado”.

Pablo Rivas, habitante de la comarca Buena Vista, vende a uno de estos acopios un promedio de 59 galones de leche. Por galón recibe una paga de 33 córdobas. Asegura que vender el producto es más rentable que procesarlo, porque esto requiere mayor costo y mayor inversión.

Ricardo Ruiz, otro productor de la zona de San Antonio, ubicada en la parte norte de Nueva Guinea, dice que la producción de 150 galones de leche por día no la vende a ninguna empresa, sino que hace queso morolique que en la capital comercializa a 42 córdobas por libra. Esto le deja mejores ganancias que si vendiera la leche fluida.

Ceferina Pérez, habitante de la zona siete, manifestó que ella se dedica a la compra y venta de leche. Compra a 8 córdobas el litro y lo vende al público a 10 córdobas.

El gran problema

En esta zona de Nueva Guinea, donde los productores pagan más por los insumos de manutención del ganado, los malos caminos son un problema serio. Los entrevistados afirman que debido a los trechos de camino en mal estado, muchas veces han tenido pérdidas, cuando el camión lechero no llega a retirar el producto.

Nelson Guillén, delegado del Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI, dijo que en febrero comenzará la reparación de los caminos en las zonas de Nuevo León, Puerto Príncipe, La Fonseca, El Naranjal y  Río Plata, entre otros.

En Chontales también
El gerente de la cooperativa agropecuaria del municipio de Santo Tomás, Orlando Bravo, dice que esta organización compra 32 mil litros de leche diario a productores de la zona, a un precio de 39 córdobas por galón. La convierten en quesillo fundido y lo exportan a El Salvador.

Indica que desde la semana pasada la leche y sus derivados han subido de precio, principalmente el queso, por la escasez de la leche, como efecto de los costos de producción en las fincas.

Bravo asegura que el camino rural más largo que recorren para comprar leche es de 50 kilómetros, hasta la comarca El Guabo, un trayecto en pésimo estado.

“El camino está con baches y los vehículos se nos dañan. También la energía genera demasiados costos”, dijo el gerente de la cooperativa agropecuaria, quien asegura que ante la alcaldía de Santo Tomás han demandado la reparación de los caminos rurales, sin resultado alguno hasta hoy.

(Con la colaboración de Mercedes Sequeira y Janette Oporta)