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Basura, animales muertos y una fuerte escorrentía de aguas residuales que viene de barrios vecinos, tienen molestos a los vecinos del barrio Laureles Norte, quienes afirman que hace cuatro meses maquinaria de la Alcaldía de Managua y de la empresa Consovipe abrieron una zanja de unos 300 metros largo, que se ha convertido en una cárcava putrefacta.

La zanja está situada justo al lado de último bloque de viviendas del proyecto conocido como Anexo al Residencial Supremo Sueño de Bolívar, y esta se conecta varios metros adelante con el cauce que pasa por Praderas del Doral y Villa Nueva Israel.

Norma González, vecina del lugar, señaló que además del  “adorno” de aguas negras que recorre la calle, en las afueras de su casa, también hay un manjol sin tapa y otra zanja, lo que genera zozobra en su familia, pues como no hay alumbrado público, temen que el sitio sea usado como escondite por los delincuentes o que alguna persona caiga en el hoyo.

Pese a que los ingenieros de Consovipe, la empresa encargada de la ejecución de un proyecto de mejoramiento de drenaje pluvial en la zona, han indicado que la obra estará lista en unas dos semanas, los afectados están escépticos, pues consideran que los trabajos van muy lentos.

Las aguas provienen del barrio Laureles Sur, que ya cuenta en gran parte con el sistema de alcantarillado sanitario, sin embargo, para poder trabajar mejor en el otro sector, los encargados del proyecto decidieron abrir la zanja que causa molestias a unas 30 familias.

José Morales, otro vecino del sector, señaló que la fuerza de la escorrentía disminuye en horas de la noche,  pero el mal olor es siempre insoportable. “De todo echan ahí, animales muertos, mire, ahí hay uno, ya vinieron a tirar un perro”, señaló. Al señor Morales le preocupa que las condiciones del sitio no mejoren antes del inicio de la temporada lluviosa, y temen que sus viviendas se inunden.

“Es peor cuando las tuberías de aguas negras de arriba se atascan, sale toda el agua por abajo y llega toda esa suciedad a las casas”, agregó.

Para este año, la comuna capitalina incluyó en el Plan de Inversión Anual, un proyecto de construcción de drenaje pluvial y de mejoramiento vial en Laureles Sur, desde donde provienen las aguas residuales que están afectando a Laureles Norte. La inversión se estima en 18 millones de córdobas, y proviene de los fondos de transferencia del gobierno central.