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Wilfredo Palma, taxista de Managua, se apresuró ayer a comprar combustible, ya que a partir de hoy subirá de precio tanto la gasolina Súper como Regular.

El alza no le sorprende, al contrario, este trabajador del volante refiere que la situación es más compleja porque los incrementos de los derivados del petróleo no paran desde diciembre del año pasado.

“Desde la semana del 31 de diciembre pasado la gasolina comenzó a subir y no ha parado. Este es un golpe para todos los ciudadanos que pagan más por todo y los ingresos son los mismos. Las empresas petroleras venden miles de galones de combustible por día; ¿se imaginan las ganancias que tienen?. Pero los usuarios se ven afectados siempre y  el transportista también, porque el subsidio que nos dan se lo comen con cada aumento que realizan al combustible”, afirmó.

Jorge Caballero, quien trabaja en su empresa de jardinería y flores, dijo que los costos en combustibles se le han disparado de 35 mil córdobas mensuales a 45 mil córdobas, aspecto que reduce sus márgenes de ganancias.

“Tenemos proyectos grandes que necesariamente movilizamos trabajadores, pero con estos costos de combustibles la situación nos deja sin ganancias. Ya no se diga cada trabajador que gasta ahora al menos 200 córdobas más que el año pasado en combustible”, agregó.  

Ricardo Arley Cuadra, transportista de Masaya, también dijo que el Gobierno debe tomar manos en el asunto y tratar de establecer regulaciones para frenar la ola alcista de los combustibles.

“El número de usuarios que usa esta modalidad de transporte (interlocal) ha disminuido y eso te demuestra que el poder adquisitivo de la gente está bajando, porque todo sube con las alzas de los combustible; la canasta básica esta carísima y a eso se le suma el índice alto de desempleo que afecta a los pobladores. Todo esto obliga al poblador pobre a racionarse de alguna manera”, especificó.

También subió el búnker para las térmicas
El barril de Fuel Oil o Búnker “C”, usado para la generación con plantas térmicas, experimentó también un incremento en el precio internacional con respecto de la semana anterior, desde US$105 a US$110, hecho que podría incidir de forma directa en los costos de generación del sector eléctrico en el país, que depende en un 65% de los derivados del petróleo para producir  energía.

Según datos del Centro Nacional de Despacho de Carga, CNDC, el costo del barril de búnker aumentó a US$110, lo que incide directamente en los costos de la energía producida, que  hasta el momento mantiene precios promedios de generación en US$ 172.9, que son relativamente estables gracias a que la producción energética renovable se ha mantenido alta en los dos primeros meses del año.

Estas alzas del búnker se unen a las alzas que se aplican y que entrarán en vigencia a partir de hoy en los precios de los combustibles, dos aspectos que serán una especie de catalizadores que podría elevar los costos de los alimentos en el país, transporte público, tarifa de energía y otros productos de consumo humano.

Urge tomar medidas de contención
Gonzalo Salgado, representante de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores, RNDC, manifestó ayer que urge tomar medidas que ayuden a detener una oleada alcista de los productos de consumo y en los servicios básicos, como efecto de las alzas de los combustibles en el país.

Salgado señaló que las autoridades del Gobierno central tendrán que considerar medidas planteadas desde hace años, como establecer alguna regulación de los precios de los combustibles, tomando como parámetro el mecanismo de paridad internacional de precios.

“Las alzas van en cadena y es probable que para la próxima semana se den incrementos en los precios de los productos de consumo básicos, que por ciento ya están caros; pero además podrían registrarse incrementos en los modalidades de transporte y servicios básicos como la energía, que esté subsidiada pero que su producción es cada vez más cara”, indicó.

Salgado refirió que el mercado de consumo de combustibles en el país ha crecido y que este aspecto pudiera influir en que los precios de los derivados siempre estén con tendencia al alza en el país.

“A mayor consumo mayores precios y más ganancias para las petroleras. Y ¿quiénes son los grandes beneficiados al final?, los socios de las importadoras de combustible (Alba de Nicaragua S.A., Albanisa). Creo que comenzar a realizar regulaciones en la circulación de las diferentes modalidades de transporte, ayudaría a disminuir la demanda en los combustibles y esto tendría su efecto en los precios de los combustibles. Tal como te digo, se deben tomar en cuenta varias opciones para frenar esta ola alcista”, afirmó.

Alberto Novoa, ex Procurador de Justicia y destacado jurista, dijo que era lamentable que en el país se estén pagando costos tan altos por el combustible, cuando existe una cooperación venezolana precisamente para adquirir costos de petróleo favorables para el país.

Indicó que los beneficios debería ser redirigidos a los pobladores, para evitar que este año se den márgenes inflacionarios que podrían ser de un 12%, aspecto que golpearía el sector económico del país.

“Es un margen alto, que golpeará los negocios de la pequeña empresa como las pulperías. Creo que el Gobierno debe mantener subvenciones en sectores como el transporte y la energía; además establecer precios de los combustibles regulados para que la población pueda tener acceso a gasolina más barata, aprovechando que el petróleo se le compra más barato a las petroleras”, señaló.

Novoa manifestó que con un mecanismo de regulación de las variables de la cadena de importación de hidrocarburos, que son elevados, también se podrían incidir de forma positiva en la baja de los combustibles.