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Tras una semana de intenso entrenamiento, 25 bomberos de diversas entidades del país, aprobaron el octavo curso de “Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas”, impartido en la Escuela Nacional de Bomberos.

En el curso participaron agentes de la Dirección General de Bomberos, DGB, del Benemérito Cuerpo de Bomberos, de la Asociación Civil de Cuerpos de Bomberos y de los Bomberos Municipales.

“Es un curso intensivo que mantuvo a los participantes ocho días consecutivos internos, es un agotamiento físico, psicológico, ponen en práctica la parte teórica y demuestran las estaciones prácticas que ellos vienen venciendo durante el transcurso del curso”, explicó el comandante Javier Amaya, jefe de la Escuela Nacional de Bomberos de la DGB.

El objetivo de este curso es seguir fortaleciendo al Grupo de Búsqueda y Rescate Urbano de Nicaragua, conocido como el Grupo USAR, especializado en varias disciplinas, como búsqueda y rescate, rescate vertical, rescate vehicular, rescate acuático, sistema de comando, evaluación de daños y materiales peligrosos.

“Es un grupo muy diverso, actualmente integrado por 179 miembros conocedores de las diversas disciplinas. La primera intención es que haya grupos que puedan acceder de manera rápida y extraer a las personas que se encuentran atrapadas en el edificio de estructuras colapsadas”, agregó Amaya.

Para ingresar al curso, los bomberos pasaron por un proceso de selección y de clasificación en diciembre de 2011, a través de una serie de exámenes médicos, psicológicos, físicos y de resistencia, además, deben contar en su haber con el curso de primeros auxilios avanzados.

Entre los 25 participantes, la única mujer era Carmen Elena García González, de la Dirección General de Bomberos de Estelí.

“Tengo cuatro años de ser bombero en Estelí, y para mí es un privilegio y una gran oportunidad que se me presentó, la elección fue una prueba dura, la ‘Prueba Súper’ como se le llama, para la tipificación de búsqueda avanzada, que hicimos en diciembre en Estelí”, expresó.

“Ha sido una experiencia agradable, los conocimientos que he adquirido han sido satisfactorios y provechosos… Como mujer ha sido un reto, porque muchas veces se cree que nosotras no podemos ejercer esa labor, que por la fuerza solo el hombre la ejerce, pero podemos hacerlo siempre y cuando nos propongamos un meta clara y específica”, dice García con orgullo.

El Comandante Amaya explica que el ejercicio final es extenuante y dura 14 horas. Esta vez los bomberos lo iniciaron a las 9 de la noche, y sin descansar lo culminaron al mediodía siguiente.

“Tienen dos víctimas simuladas a lo interno de los túneles, tienen que lograr el acceso con todas las técnicas que se les han enseñado en el curso, deben ayudar y estabilizar a las víctimas con un aporte básico de vida y extraerlas hacia la superficie”, detalla.

Las prácticas se realizan en un módulo construido con elementos arquitectónicos como concreto, hormigón, bloque, ladrillo de barro, chapas metálicas y madera de plywood. Lo que hace el participante es ingresar y encontrarse con estos elementos a la hora que colapsa la construcción, entra con las diferentes técnicas aprendidas y con los equipos destinados, pero el reto es que no puede utilizar las herramientas necesarias.

“Lo que se desea es que los miembros (del Grupo USAR) estén preparados para cualquier circunstancia que se presente dentro o fuera del país”, concluye Mario Montiel, instructor del agotador curso.