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La señal de alerta comenzó cuando no cesó de salir sangre por su pezón derecho. Don Carlos José Vado Bolaños lo atribuyó al roce constante de sus camisas y al trabajo agrícola que realizaba, por ello no se preocupó tanto. Sin embargo, al cabo de dos años con la afección, optó por buscar ayuda en el centro de salud de su natal Rivas, Tola, donde lo examinaron y le diagnosticaron cáncer de mama. “Yo me asusté”, confesó, pues “creí que solo a las mujeres les agarra eso”.

Créalo o no, este mal también lleva pantalones, y su incidencia corresponde al 1% de los casos detectados, en comparación con los casos de cáncer de mama en la mujer. “En los hombres se detecta generalmente muy avanzado porque no creen que les pueda afectar”, apuntó Roberto Guillén, cirujano oncólogo.

Pero al igual que en la mujer, el cáncer en el hombre se manifiesta por un nódulo o una pelotita en la mama, y los factores de riesgo como antecedentes familiares (sean mujeres u hombres) condicionan su aparición, aunque no es una ley. Según la doctora Delma Mejía, gineco-oncóloga, el factor herencia anda entre el 5 y 10%.

A don Carlos Vado la noticia le cayó como balde de agua fría, tanto que al recordar ese episodio su rostro moreno se tornó pálido, y sus ojos brillosos se apagaron. “No hallaba qué hacer”, rememoró sentado en su silla mecedora ubicada en la pequeña y humilde sala de su casa, balanceándose nervioso.

Recordó también que ese fatídico día le entregaron una resma de papeles para que ingresara a la Clínica Bolívar en Managua donde cotizaba. “Ese fue el primer viaje que eché a Managua”, dijo. Hace cuatro años, don Carlos trabajaba la tierra, pero ahora “encontré un trabajito”, y es guarda de seguridad de la Alcaldía de Tola. Cursó estudios hasta cuarto grado.

Buscando el tratamiento y la cura

A partir del diagnóstico, este ciudadano de 56 años empezó su peregrinaje en busca de la atención. Al llegar al centro asistencial donde fue remitido, prometieron citarlo en 15 días a partir de su visita, pero se sorprendió cuando llamaron antes y desde el Hospital Metropolitano Vivian Pellas, donde tienen programas de oncología para pacientes del INSS.

El semblante le cambió al referirse al buen trato que recibió en este centro, porque “estuve en buenas manos, con gente que sabe lo que hace”. Para él es otro de los milagros de Dios, “porque Él toca los corazones de todos los seres humanos”. Luego que le realizaron los debidos exámenes, le programaron la cirugía.

Vado se convirtió al cristianismo en 2000, y su experiencia con esta enfermedad le ayuda en su guía espiritual para hablarle a la gente, de que “Dios fue quien le dio sabiduría a los doctores y esto es su milagro, y donde quiera que vaya lo voy a decir”. Antes de ser cristiano, “me gustaban mis copitas, pero cuando Cristo entró a mi vida, me convertí en otra persona”, aseguró.

Diferentes tipos de tumor

Muchos pensarán que por ser hombres el tratamiento contra el cáncer es distinto a los casos femeninos, pero la doctora Mejía precisó que son definitivamente iguales. “Se les trata con cirugía, quimioterapia, hormonoterapias y radiaciones, dependiendo del estado clínico, es decir, se clasifica si es un tumor menor de un centímetro o mayor de cinco”.

El diagnóstico tampoco es distinto, pues igual se le realiza mamografía, biopsia por aguja delgada o gruesa, y ultrasonido o por recepción del nódulo. También se le realiza una mastectomía, es decir, se les quita la mama con su areola y pezón.

Estar alerta a los síntomas es lo fundamental, pues además de la presencia del nódulo o pelotita, puede haber retracción de la piel, salida de sangre por el pezón como le sucedió a don Carlos, y ganglios en la axila. “Cuando el cáncer aparece puede haber metástasis, es decir, que las células cancerosas se vayan a los huesos, al hígado o al pulmón”.

Previo al sometimiento de cualquiera de los tratamientos, se realiza un examen de sangre conocido como CA15-3 marcador tumoral, que sirve para detectar la recurrencia del cáncer.

Entró a quirófano y…

El día de la cirugía llegó. El 12 de diciembre de 2011. La operación se ejecutó con éxito. De esto solo quedó una breve cicatriz que muestra sin complejos, desabotonando su camisa y mostrándola al mundo. Pasó dos días en la sala de recuperación. El médico que lo atendió, el doctor Guillén, dijo que no necesitó de hormonoterapia poscirugía, porque “sus receptores hormonales dieron negativo”, e irónicamente, el cáncer a este ciudadano le fue detectado temprano.

La hormonoterapia es un comprimido que se suministra al menos por cinco años después de cualquiera de los tratamientos, debido a que las células del tumor son receptores positivos para las hormonas. “Su finalidad es bloquear el efecto de las hormonas en las células que todavía puedan quedar en la sangre, de manera que disminuyan las probabilidades de recurrencia del cáncer”, explicó detalladamente el médico.

Según este poblador de Tola, pese a que el médico cirujano le advirtió que su caso era serio, confiesa que no sintió nervios antes de entrar al quirófano, y que desde el movimiento de la anestesia por los 206 huesos de su humanidad, sintió que pasaron solo segundos, hasta cuando despertó en la cama del hospital con una de sus hijas al lado. “Yo tenía la Fe en Dios”, afirma el también amante del béisbol.

Este viudo y solitario hombre, padre de tres mujeres y de un varón, reflexiona ahora que dos años sin atenderse fue demasiado tiempo --a partir del sangrado del pezón-- y por tanto califica su cura como otro milagro.

Otro de los factores que apunta a un cáncer de mama es la obesidad, pues la grasa acumulada es estrógeno y esto influye. También circunstancias como la cirrosis alcohólica o nutricional en los hombres, es motivo de alerta, así que si usted nota que le aparece una pelotita de cualquier tamaño en el área retroareolar (debajo del centro de la areola) de la mama, recurra de inmediato donde el médico.

Una patología que podría llegar a confundir un diagnóstico en los hombres que encuentran algo extraño en sus mamas se llama ginecomastia, una alteración de las hormonas que producen más estrógenos, “y la medida de sanación es retirarla”, indicó la médica, aclarando que esto NO es cáncer. Esto provoca un crecimiento difuso en toda la mama, contrario al cáncer.

Etapas de la enfermedad

El diagnóstico es la primera etapa, y a los pacientes les va a ir mejor en manos de un ginecólogo o cirujano oncólogo, quienes están entrenados para esto. La segunda etapa se inicia con los resultados positivos y se realizan estudios de extensión para detectar que el cáncer no se haya ido a otro sitio del cuerpo. A esto se le agrega la clasificación de la etapa del cáncer en el paciente.

El tercer momento es la selección del tratamiento que depende de la etapa clasificada del 1 al 4. La etapa 1 es la más temprana y la 4 es la diseminada o metástasis, por lo tanto, la más avanzada. El doctor Guillén explicó que a los pacientes con etapas 1, 2 y 3 se les aplica tratamientos como la quimio y radioterapia, y esto depende de los pronósticos.

Posterior a la cirugía, el paciente permanece dos días hospitalizado, y al salir debe portar un sistema de drenaje al menos una semana. Los puntos de la cirugía deben quitarse entre diez y catorce días después de realizada esta.

Además, se debe practicar nuevamente el CA15-3 para saber si el cáncer permanece, o detectar si este es recurrente en caso de que se haya eliminado.

En nuestra visita a su casa en Tola, y antes de despedirnos, Vado insistió en que los hombres deben ponerse un poco más de atención, revisarse y asistir al centro de salud cuando sientan alguna necesidad o padecimiento como en su caso, “pues las cosas se hacen a tiempo”, aconsejó desde su experiencia.