•  |
  •  |
  • ABC

El gobernador Henrique Capriles ganó ayer con una amplia mayoría las primarias presidenciales de la oposición venezolana, y será el rival del mandatario Hugo Chávez en los comicios de octubre, según resultados oficiales ofrecidos por la comisión electoral de la Mesa de la Unidad Democrática.

“Con el 95% de los sufragios” escrutados, Capriles obtuvo “1 millón 806 mil 868 votos”, frente a su candidato más inmediato, el también gobernador Pablo Pérez, que recogió “867 mil 601 votos”, anunció la presidenta de la comisión electoral, Teresa Albanes, indicando que votaron en las primarias al menos 2 millones 904 mil 700 electores.

Capriles, de 39 años y gobernador del Estado de Miranda (norte), el segundo más poblado y rico del país, figuraba según las encuestas como favorito a ser el candidato presidencial de la oposición, seguido del también gobernador Pablo Pérez, de 42 años (Zulia, oeste).

Los otros tres candidatos, situados muy por detrás en los sondeos, son la diputada María Corina Machado, quien obtuvo 103 mil 500 votos, el exembajador Diego Arria con 35 mil 70 votos, y finalmente Pablo Medina, quien logró 14 mil 09 votos.

Capriles  asume a partir de hoy una difícil batalla contra el mandatario Hugo Chávez, que mantiene altos niveles de popularidad 13 años después de su llegada al poder, y aspira a un tercer mandato en los comicios del 7 de octubre, tras haber dado por vencido el cáncer que le fue diagnosticado en junio de 2011.

“Que nadie se quede sin votar, que nadie tome una decisión por nosotros. Hoy estamos eligiendo a quien será el próximo presidente de Venezuela”, aseguró Capriles, ayer por la mañana, tras votar en uno de los centros electorales instalados en Caracas.

Albanes felicitó al pueblo venezolano por su participación, y aclaró que aún hace falta contar los votos de los venezolanos que habitan en el extranjero.

Capriles y su discurso agresivo

Sin atacar frontalmente a Chávez, defendiendo que el país necesita superar la polarización política y lograr la unidad, Capriles se destacó en la campaña del resto de los contrincantes, manejando un discurso más agresivo contra el mandatario y contra sus medidas de corte estatista.

El gobernador aspiraba, además, a arrebatar al presidente sus votantes tradicionales, las clases populares, haciendo de la lucha contra la pobreza uno de sus principales caballos de batalla, y prometiendo mantener y mejorar las políticas sociales del gobierno actual.

Capriles hizo hincapié en que “viene un cambio en la forma” de gobernar, y se mostró resuelto a reemplazar el “socialismo” de Chávez por un modelo inspirado en el brasileño.

Miembro del partido Primero Justicia (socialcristiano), este abogado soltero dispone, según los sondeos, de una mayoría entre los opositores independientes, diferenciándose de Pérez, candidato de las viejas formaciones venezolanas.

A Chávez no le importa su rival

Con unos sondeos que hasta el momento le son favorables, Chávez aseguró por su parte que le “da igual” quién sea su rival, confiado en ganar unas nuevas elecciones, y en mantener su propósito de gobernar el país por muchos años más.

Miles de venezolanos residentes en Estados Unidos, en Panamá, en Colombia y en otros países, votaron en un proceso que fue respaldado por los máximos líderes políticos de las comunidades emigrantes.

Además de designar al candidato presidencial, los electores designaban a 17 aspirantes de la oposición a gobernadores y a 249 a alcaldes para los comicios regionales y municipales de diciembre y abril, datos que serán revelados hasta hoy en Caracas.