•   Somoto, Madriz, Nicaragua  |
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“No voy contento. El miedo quedó donde me balearon, El Carrizo. Nunca tuve miedo para defender a mi padre en ese momento (8 de noviembre de 2011). Si estas personas salen libres, para ellos lo hacen, porque yo les digo de corazón… vamos a buscar cómo hacer justicia”, advirtió José Moisés Tórrez Cruz, indignado por la pena impuesta a los asesinos de su padre y de sus hermanos, la cual calificó de “ridícula”.

La familia de El Carrizo reclama justicia por la muerte a balazos de José Mercedes Pérez, y de sus hijos: Elmer Logorio y Josué Sael Tórrez Cruz. El crimen ocurrió el pasado 8 de noviembre, y el juicio se celebró del 31 de enero al 4 de febrero, con un dictamen de culpabilidad. Ayer por la mañana, el juez dictó la pena mínima a los responsables.

Vilma Núñez: “Estoy indignada”

“Estoy verdaderamente indignada. Esto es una burla, un escarnio para la familia (de El Carrizo) y para la justicia. Me da vergüenza en este momento ser abogada”, expresó Vilma Núñez de Escorcia, Directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, quien llegó a Somoto a escuchar la sentencia de penas por parte del juez Laguna Averruz.

A su criterio, el judicial incumplió la ley con no leer toda la sentencia. “No puede alegar falta de tiempo o que era muy extensa. Lo que pasa, es lo pobre de esos argumentos, era para evitar que quedara en evidencia su complicidad con el crimen”, espetó. También consideró una flagrante violación a la ley imponer a los cuatro reos, menos de la pena mínima.

Una cerveza como atenuante

Añadió que en este crimen que tuvo “ribetes políticos”, se aplicó atenuantes orientados por la Corte Suprema de Justicia, que surgieron en el caso de Fátima Hernández, víctima de una violación por parte de un funcionario público.

“Ahora tomarse una cerveza es un atenuante.  Muy bien. Todo mundo va a ir a matar y se va tomar una cerveza primero, y ahí están las repercusiones en este juicio monstruoso de la Corte Suprema de Justicia, que está teniendo en el resto de tribunales”, señaló. El juez hizo referencia en su resolución “al estado de embriaguez” como atenuantes en la comisión del triple homicidio.

Agregó que la sentencia de penas, dictada por el judicial, “es prácticamente una licencia para seguir matando. Aquí hay una complicidad y una responsabilidad del Estado, y una caricatura ante un nuevo proceso electoral”, comentó.

En los considerandos de la sentencia, el juez argumentó atenuantes para Herrera Zepeda y los demás condenados, como “andar en estado de embriaguez, la eximente incompleta por faltar elementos de legítima defensa, la disminución psíquica por perturbación, al observar que eran más de 30 personas las que iban encima de su humanidad”. Continúa: “El Estado de arrebato que es de obrar por estímulos poderosos como el miedo causado al ver que su vida en peligro”.

Otro singular atenuante agregó a Cruz Montenegro, por que este “actuó en defensa propia, el estado de necesidad de guardar su vida y la de su compañero Jesús Herrera Zepeda”.

Para el exjefe policial, López añadió, además de la ingesta de licor, “la obediencia debida porque le solicitan (el Secretario del FSLN) acompañamiento para ir a la comunidad, porque había una alteración al orden público”. También el juez Laguna Averruz añadió la “pena natural”, como es el daño moral, “debido a que era jefe de la Policía al ocurrir los hechos, y (ahora) pasa a ser reo”.

Y en el caso del expolicía de línea, Díaz Jiménez, el atenuante de “la obediencia debida por ser subordinado, ya que cumplía órdenes de un superior”.
 
Núñez de Escorcia manifestó que “precisamente por ser jefe de Policía tenía más responsabilidad”. También criticó la pena natural que no cabe en este caso, “porque ahora todo reo va a alegar daño moral solo por ir la cárcel”.

Caso podría ir a la CIDH
Dijo que como organismo de derechos humanos continuarán acompañando a la familia de las víctimas de El Carrizo, incluso de llevar el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, “y será una nueva mancha negra sobre quien se dice Presidente de la República”.

Agregó que está casi está segura de que “vino la orden desde Managua. Lo que buscan ahora es que antes de septiembre, veamos a esta gente libre en las calles”, expresó.

Juez defiende su sentencia
El juez Laguna Averruz, contestando las declaraciones de Núñez de Escorcia, comentó: “No sé quién lo diría. Tal vez tienen interferido mi teléfono, y se dieron cuenta. En ningún momento he recibido llamada alguna. Recibí una llamada de la ley y de la Constitución”, refutó.

Dijo que los jueces no legislan, sino que aplican la norma. “No es más que lo dispuesto en el Artículo 78 en su inciso 4 (Código Penal, atenuantes)”, finalizó.

La Policía de Madriz impuso siempre los privilegios para los reos. Cerraron el paso hasta para los ciudadanos citados por los otros juzgados que funcionan en el mismo local. Los retenes en la bocacalle, fueron para que los periodistas autorizados a estar en la sala judicial no entraran con cámaras, grabadora y teléfonos celulares. En dos puestos eran revisados para ingresar.

Cruz Montenegro llegó vistiendo suéter negro, con un logo estampado en el pecho con las frases de “Reagan, doral Athletics”, mientras que Díaz Jiménez llegó con otro igual, gris, con la leyenda “Central Catholic”. Herrera Zepeda entró en el recinto apoyándose en muletas por las lesiones que sufrió en El Carrizo. Los sacaron en dos camionetas para ocultarlos de las cámaras, pero no hicieron igual para dos jóvenes, a quienes, a la vista pública, subieron “enchachados” a la tina de una patrulla.