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Las autoridades hondureñas confirmaron los nombres de los tres reos que nicaragüenses que guardaban prisión en la Granja Penal de Comayagua, donde uno de los nicas, Evenor Martínez García, fue parte de los 358 fallecidos carbonizados.

Medios de prensa hondureños informaron ayer que además de Martínez García, también guardaban prisión en dicha cárcel los nicaragüenses Omar Humberto Castillo Gómez y Walter Jorge Lacayo Solís, quienes estaban ubicados en el módulo cinco. Estos últimos sobrevivieron a la tragedia, que comenzó el martes entre las 10:45 y las 11:00 de la noche.

Periodistas hondureños que fueron contactados por END informaron que los encargados de la dirección del penal no dieron a conocer los expedientes de las víctimas ni de los sobrevivientes, por lo que no se estableció la fecha en que los reos nicaragüenses ingresaron a prisión ni el delito que se les imputa.

La Dirección Nacional de Servicios Especiales Preventivos, Dnsep, entidad que está investigando el caso, dio a conocer que este lunes convocará a una conferencia de prensa para brindar más datos sobre el desastre.

END intentó comunicarse con la Embajada de Nicaragua en Honduras y con la sede diplomática del país vecino en Managua, pero ambas se encontraban cerradas.

Muertos aumentan a 358

La última cifra de muertos que brindaron ayer las autoridades hondureñas es de 358, al tiempo que avanzan con lentitud la identificación de los cadáveres y la investigación de la peor tragedia carcelaria ocurrida en el país.

El portavoz del Ministerio Público, Melvin Duarte, informó a Acan-Efe que ayer falleció el quinto de los 10 reos con graves quemaduras atendidos en el estatal Hospital Escuela de Tegucigalpa, identificado como Alexis Bonilla Flores.

Otros cuatro reclusos fallecieron entre el miércoles y el viernes en ese centro asistencial.

De las 358 víctimas del incendio en la Granja Penal de Comayagua, ubicada en la zona central del país centroamericano, 357 eran reclusos, y la otra, una mujer que visitaba a su marido preso.

Ante la dificultad que presentan decenas de cadáveres por el alto grado de calcinación, se podría recurrir a las pruebas de ADN como “último camino” para identificarlos, adelantó Duarte. 

Agregó que el equipo multidisciplinario de especialistas de Honduras, Chile, El Salvador, México, Guatemala y la Cruz Roja Internacional ha hecho las autopsias de al menos 80 cadáveres, de los que 33 fueron identificados y 18 entregados a los dolientes.

Expertos de la Oficina estadounidense de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos (ATF, siglas en inglés) hacen pesquisas desde el viernes en el lugar del siniestro tras arribar el jueves a Honduras.

La directora de Fiscales del Ministerio Público, Danelia Ferrera, explicó que los expertos estadounidenses “van a hacer un proceso de reconocimiento de toda la escena para determinar dos aspectos, básicamente: la causa del siniestro y el lugar dónde comenzó” el fuego.

Sobre la causa de la tragedia se barajan varias hipótesis, como mano criminal, un cortocircuito o la quema de un colchón, aparte de otras versiones, ninguna confirmada, que circulan en ciertos medios locales, atribuidas a supuestos reos prófugos no identificados.