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Desde ayer todo volvió a la normalidad para los distribuidores y consumidores de carne de pollo de los mercados de la capital, particularmente del Oriental, cuando el alimento se distribuyó nuevamente en los diferentes puestos de venta, luego del bloqueo que un grupo de comerciantes había implementado a los vehículos distribuidores, alegando que reciben mucha agua en el producto, lo que merma sus ganancias y afecta a los compradores.

El viernes por la noche los comerciantes mantuvieron el bloqueo a la distribución del rubro, mientras los industriales acordaron facturar a los comerciantes únicamente la carne de pollo congelada con su empaque de bolsa plástica y no incluir ni los sacos ni la escarcha de hielo que absorben. 

Lo anterior se negoció con el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Mific, entidad que se comprometió a trabajar en una normativa nacional que regule a la industria con la cantidad de agua que debe inyectársele a la carne de pollo, mientras a nivel regional los países miembros de la Unión Aduanera concluyen la propia.

Para los consumidores, la decisión fue un alivio, pero continúan pagando el mismo precio por libra de carne de pollo congelada, que incluye un porcentaje de agua todavía no determinado por las autoridades del Mific ni por las avícolas, pero que los comerciantes aseguran que es el 35% del peso neto de una libra.

Esperanza Silva, del barrio El Recreo, compró en el Mercado Oriental dos libras de alas de pollo y dos de muslos. Días atrás, según esta pobladora, la economía de su hogar se vio afectada porque gastó más dinero al sustituirlo por la carne de res.

“El pollo viene igual, congelado, cuando lo comprás aquí lleva un peso, pero en la casa al descongelarlo tiene otro, pero es lo que compramos porque es lo más barato”, expresó esta consumidora.

En la cola de un venado

Juan Caldera, Presidente de la Cooperativa de Precios Solidarios del Mercado Oriental, no quedó conforme con la negociación, pues -según él- “la normativa está en la cola de un venado”, y señaló que las empresas avícolas y el Mific están pasando sobre lo que establece la Ley de Normativas Técnicas (Ley 219), que sanciona a las industrias que incumplan con las normas de calidad e higiene de los productos que comercializan.

Según Caldera en otros países de la región centroamericana y Estados Unidos el porcentaje de agua que se le inyecta a la carne de pollo congelada anda por el 5% de su peso total, sin embargo, Donald Tuckler, Presidente de la Asociación Nicaragüense de Avicultores y Productores de Alimentos, Anapa, señaló que ese porcentaje corresponde únicamente al proceso de congelamiento del pollo y no a toda el agua que se le inyecta para garantizar su calidad e inocuidad.

Buenas ventas

Yader Rostrán Toruño, quien trabaja en una distribuidora de pollo del Mercado Oriental, dijo que las ventas del sábado superaron las que registran los días de pago o quincena.

En el Mercado Roberto Huembes, Josué Zamora -también comerciante de pollo- dijo que el fin de semana se proyectan vender hasta 4 mil libras de carne de pollo, porque la gente está comprando normal.

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