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Juanita Jiménez, integrante del Movimiento Autónomo de Mujeres, manifestó que no es la primera vez que las mujeres organizadas en otros países emiten protestas en contra de la presencia del presidente Daniel Ortega, en referencia al desaire que hicieran las mujeres en Paraguay, ante “la presencia de un violador” en la toma de posesión del presidente Fernando Lugo.

De acuerdo con Jiménez, en la pasada Cumbre Iberoamericana, a la cual Ortega no asistió a última hora, hubo una serie de piquetes y cartas de protesta de las mujeres.

“La forma de actuar del presidente Ortega, su forma irrespetuosa y chabacana de dirigirse a las mujeres, tanto nacionales como extranjeras, la suspensión y sanción para el aborto terapéutico, la persecución que el gobierno tiene contra mujeres dirigentes, han tenido eco en la comunidad internacional, no han sido de balde sus ataques”, afirmó Jiménez.

También Jiménez dijo que la acción de las mujeres en Paraguay será replicada por otros grupos de mujeres en el mundo. “Todas las mujeres organizadas en el mundo estamos enlazadas, somos solidarias y conocemos que hay toda una campaña para protestar contra el presidente Ortega a los países adonde llegue, seguro en algunos países las protestas serán mayores que en otros, pero las protestas continuarán”, dijo Jiménez.

Bola de nieve contra Ortega
En tanto, el ex canciller Francisco Aguirre Sacasa, dijo que a partir de lo ocurrido en Paraguay, Ortega corre el riesgo de que a nivel mundial los movimientos feministas emprendan una campaña en su contra.

“Esto podría ser el inicio de una bola de nieve mundial de las mujeres en contra del presidente Ortega, sobre todo por el lugar desde el cual saltó la liebre, Paraguay, que es una de las sociedades más tradicionales de América Latina”, dijo Aguirre.

Añadió que el tema de Zoilamérica ha empezado a resurgir, “porque es como un espectro, como una calavera” que el presidente Ortega guarda en un armario, y que de vez en cuando alguien se lo recuerda.

“Hace poco en el diario El País, de España, apareció; Mario Vargas Llosa lo mencionó y ha estado resonando otra vez, pero lo último que yo me esperaba es que surgieran voces en Paraguay, para mí fue una sorpresa”, señaló el ex canciller.

Aguirre Sacasa dijo que esto debe servir de lección al presidente Ortega para no andar en “otras pulperías o zapaterías” que no son las de él. “Nicaragua es donde él debe estar, preocupado por resolver los problemas de su país, que son muchos”, concluyó.

EL NUEVO DIARIO trató de contactarse con Zoilamérica Narváez para tener sus impresiones al respecto, pero en la organización que dirige manifestaron que se encontraba fuera de Managua.


Caso abierto en CIDH
En una carta enviada por Zoilamérica Narváez al diario El País, de España --con motivo de la publicación de un reportaje sobre su caso hace dos meses--, señala que “diez años después de que su demanda estuvo en los tribunales de justicia de Nicaragua, aparecer ante la opinión pública contribuye a que el olvido no obstaculice mi búsqueda de justicia, también implica volver a exponerme emocionalmente a los difíciles episodios del pasado”.

También señala Narváez que tal como consta en el expediente 12 mil 230 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), su caso sigue abierto, es decir, su lucha continúa.

“En ese expediente pueden encontrar mis cartas de actualización del caso y también las tres últimas solicitudes de audiencia que me han denegado. Lamento mencionar que ha sido la falta de trámite de la CIDH lo que ha estancado mi caso en las instancias internacionales. Como sobreviviente, y de acuerdo con mis modestos recursos y posibilidades, sin apoyo institucional de nadie, he mantenido la tramitación de mi caso”, afirma Narváez, quien aprovechó el espacio para solicitar a la CIDH emita un informe final de su caso para que sus derechos sean restituidos.

“Desde enero de 2006 he mencionado a la CIDH que la ausencia de pronunciamiento de su parte, me expone a la total indefensión en el difícil momento que vive actualmente Nicaragua”, expresa Narváez.

En la misiva, también Narváez manifiesta que no existe arreglo económico, político ni de ningún tipo con mi madre ni con Daniel Ortega, así como tampoco ha existido jamás arreglo financiero ni jurídico con ninguno de los gobiernos anteriores. “Los gobernantes y el Estado de Nicaragua, desde 1998, han permanecido en absoluta complicidad para favorecer la impunidad respecto a mi caso. Esto ha sembrado un grave precedente en el abordaje que tiene el abuso sexual en la sociedad nicaragüense”, señala.