•  |
  •  |

El mes pasado las instituciones financieras mostraron una mejoría en términos económicos al tener una fuente de ingresos que totalizaron C$4,793 millones, asociados al aumento de los depósitos y a la recuperación neta de crédito, lo que se traduce en un reflejo sólido de la banca nacional, de acuerdo con el último informe monetario y financiero del Banco Central de Nicaragua, BCN.

La tasa pasiva promedio, en este primer mes del año, se ubicó en 2.33%, muy por debajo de la reflejada al cierre de 2011, en diciembre, de 2.81%. Por el contrario, la tasa activa finalizó en 27.25%.

Todos estos movimientos dan como resultado un aumento en el margen de intermediación de 24.92% en enero. Para el economista Alejandro Aráuz, esta mejora en la banca nacional se viene mostrando desde 2011, y demuestra que la población, cada vez más, deposita su confianza en las entidades financieras, asumiendo y pagando sus créditos, por lo cual, la banca recupera su cartera.

“Es un dato muy importante porque revela en alguna medida la solidez del sistema bancario de nicaragua. Esto quiere decir que el sistema bancario está gozando de buena salud”, especificó Aráuz.

Sectores de mayor recuperación

Las tarjetas de crédito, la industria y el comercio --con un margen de C$259.0, C$195.4 y C$79.7 millones, respectivamente-- son los sectores donde la banca recuperó mayormente su cartera, señala el informe del BCN, sin embargo, este comportamiento es estacional en los primeros meses de cada año.

Los depósitos en la banca constituyeron la principal fuente de recursos para el sistema financiero, pues obtuvieron C$4,333.7 millones por esa vía, es decir, C$2,407.9 millones (en moneda nacional) y US$1,925.9 millones (en moneda extranjera).

No obstante, para el economista, estructuralmente el sistema bancario tiene muchas limitaciones para llegar a ubicarse como una banca más sólida de mediano plazo.

“Carece de recursos, hay factores de riesgo en el ambiente, nuestro país posee un mercado interno muy reducido, y la solidez del sistema bancario no logra ir más allá del corto plazo, es decir, los sectores productivos agropecuarios, por ejemplo, son marginados, porque este sector es de alto riesgo, y los recursos que más requiere son de mediano plazo para poder invertir, y eso no se lo puede ofrecer la banca”, detalló Aráuz al hacer su análisis.

Por su parte, enero se registró una desacumulación de Reservas Internacionales Netas Ajustadas (RINA) por un monto de US$46.1 millones, producto principalmente de la venta neta de divisas y el pago de deuda externa.

“La venta neta de divisas se debe a las importaciones. Cuando la demanda crece, el banco debe proveer divisas, también cuando se hacen pagos del sector privado como del Estado, o sea, los compromisos del Gobierno y del Sector Privado, y la demanda de divisas, cuando hay importaciones, es el colchón de las reservas, que sirve para respaldar al país en su posición financiera internacional”, detalló Aráuz.