•   Somoto, Madriz  |
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“No son comunes”, respondió el comisionado mayor José López Dolmus, jefe policial en Madriz, refiriéndose a los culpables del homicidio de tres campesinos de la comunidad El Carrizo, de San José de Cusmapa, entre los que están dirigentes políticos del Frente Sandinista, funcionarios del Poder Electoral y jefes policiales.

Durante una conferencia de prensa el lunes último, López Dolmus no logró explicar con base a qué disposición reglamentaria procedió la Policía a proteger a estos reos que mataron a tres campesinos con armas de la propia institución de seguridad pública, y con una pistola ilegal que portaba el secretario político del FSLN en Cusmapa, Jesús (Jersan) Herrera Zepeda.

Después del fallo de culpabilidad, el 4 de febrero, el juez de Distrito Penal de Juicios, Erick Laguna Averruz, ordenó el levantamiento de las medidas cautelares y el arresto inmediato al funcionario del Consejo Supremo Electoral, Eusebio Cruz Montenegro, quien gozaba de arresto domiciliar.

Y en el caso de Herrera Zepeda, una valoración médica para determinar su condición para ir al Sistema Penitenciario “Puertas de La Esperanza”, en Estelí, popularmente conocida como “La Chácara”.

El jefe policial dijo que los reos continúan en las celdas preventivas de Policía porque el alcaide de la cárcel regional no los quiere recibir a lo inmediato, así como a otros 25 reos envueltos en diversos delitos.

Privilegios especiales

Desde un inicio, durante las audiencias preliminar, inicial, juicio oral y lectura de sentencia por el triple homicidio de El Carrizo, los inculpados gozaron de privilegios especiales por parte de la Policía de Madriz, para evitar que fueran captados por las cámaras de los periodistas.

Según el Juez de Distrito Penal de Juicios, por una disposición constitucional de presumir la inocencia del reo durante el proceso y por petición de los abogados defensores, él accedió a prohibir grabadoras, cámaras y teléfonos celulares a los periodistas autorizados previamente para cubrir el juicio que culminó el 4 de febrero, con el fallo de “culpabilidad” para 4 de los seis indiciados. 

El judicial explicó que esa disposición solo era vigente de la puerta hacia el interior de la sala de cine del Palacio para la Cultura de la ciudad de Somoto, donde se desarrolló el juicio oral y no tan público, pero “ya una vez que han salido del recinto judicial y la audiencia se termina, ya es una cuestión de la Policía lo que ellos disponían”, precisó.

Hostilidad policial con periodistas

Para una veintena de policías fue un fastidio lidiar con los periodistas para retirar a los reos cada vez que finalizaban las audiencias, y trasladarlos a las celdas preventivas, situadas en el cuartel policial, a unas ocho cuadras.

Si observaban el acecho de cámaras en la calle, demoraban horas para sacarlos y hacían toda clase de trucos para mantener a los reos fuera de los flashes. Una noche, incluso, se disfrazaron como reos para engañar a los periodistas y hacer que estos se retiraran del escenario. Daba la impresión de que protegían a “celebridades”.

En los pueblos de Las Segovias es común ver a detenidos por diferentes delitos que los llevan visibles en las patrullas o caminando a pie cuando son presentados en los juzgados. La Policía hasta expone a personas detenidas por delitos menores para que les tomen fotos.