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Las disputas por la legalización y ten encia de las zonas costeras del municipio de Tola han obstruido, según inversionistas, la llegada de varios millones de dólares en pro del desarrollo turístico y obras sociales que beneficiarían a los habitantes de la zona.

Uno de los casos más sonados en la zona sur de Tola son las 71 manzanas frente a Playa Amarillo, por las que los granadinos Bayardo Argüello González y su hijo Miguel, luchan desde la década de 1990, con lugareños, con el exmilitar César Trinidad Ibarra, con exmilitares dirigidos por José Tomás Borge Espinoza, alias “Bigote”, y con la Procuraduría General de la República, PGR.

El conflicto por esta zona inicia a finales de 1993, cuando la Corporación Nacional del Pueblo, Cornap, vendió 1,114 manzanas de la finca Güiscoyol a 20 exmilitares, entre ellos Denis López Gómez y Heriberto Bustamante Robleto, quienes 26 días después la vendieron a Argüello González, por un precio de 10 mil córdobas, según consta en la escritura número 633, otorgada en Granada, el 29 de diciembre de 1993, por el notario Humberto Arana Marenco.

La propiedad fue inscrita en el Registro Público de Rivas, bajo el número 27,593, tomo 283, folios 10 y 12, 17, 19, 35, 38 y 41, asiento tres, y mediante una rectificación de medida.

Argüello González inscribió también las 71 manzanas de Amarillo a su nombre, “ya que eran parte de la finca, pero como en ese año las medidas no eran exactas decidí remedir la propiedad y me salieron 1,299 (manzanas de tierras) que incluyen también las tierras ubicadas frente a Playa Colorado” señaló Argüello.

Agregó que la meta de su hijo --Miguel-- era emprender un complejo turístico en el que se invertirían varios miles de dólares. “Mi hijo estaba haciendo los contactos con inversionistas extranjeros, y el proyecto se ejecutaría en etapas, e incluía un puesto de salud y otros beneficios sociales, ya que además de generar empleos también se apoyaría en materia de educación y salud”, aseguró.

18 títulos para una misma propiedad

El interés por la posesión de esta zona, catalogada como uno de los sitios de mayor potencial turístico del municipio, generó caos y una ola de títulos falsos, ya que en diciembre de 2006 aparecieron y se juntaron 18 títulos de Reforma Agraria emitidos supuestamente por la Intendencia de la Propiedad,  que daban las 71 manzanas de tierra a diferentes dueños, entre estos exmiembros de la Resistencia y del Ejército.

Según Joaquín Céspedes, quien fuera alcalde de Tola en los años 80, los problemas con los Argüello se agudizaron a inicios de 2000, cuando “cercaron un camino público paralelo a las costas de Amarillo, y la gente de la zona no permitió que cercaran, y al ver que eran tierras del Estado se las tomaron, y desde esa fecha se empezó a exigir que se nos legalizara”.

Pero con el tiempo, los lugareños se organizaron en nueve grupos para continuar reclamando la entrega de la propiedad.

Exmilitares inscribieron 17 años después

En tanto, de los 18 títulos agrarios, el que ha logrado prevalecer es el que presenta el exmilitar César Trinidad Ibarra, que fue emitido el 16 de enero de 1988, y que detalla que a los beneficiados les otorgan 71 manzanas de la franja costera de Playa Amarillo.

Los otros diez beneficiados con el título agrario de Ibarra son: Fernando Hernández Palacios, Silvio José Cabrera Narváez, Ángel Antonio López Arteaga, Urbano Rafael Espinoza, Luis Adolfo Rodríguez Pérez, José Miguel Flores Cubillo, Ernesto José Cabrera Moya, Modesta Felipa Calderón Pérez y Rosa Cándida Pérez, quienes hacen la inscripción de la propiedad 17 años después de recibir el título, es decir, en 2005.

Sin embargo, ese mismo año el Registrador Público de Rivas, Pedro Muñoz, les canceló la cuenta registral a solicitud de Argüello, quien alegó que el título de Ibarra y compañía era falso, iniciándose a partir de ese año una extensa batalla judicial en el Juzgado de Distrito Civil de Rivas, que actualmente está en manos del Tribunal de Apelaciones de Granada.

Funcionarios van y vienen

Esta querella, incluso, provocó la caída en 2007 de la exintendente Yara Molina, funcionaria que validó el título agrario. También provocó el traslado de la exjueza de Distrito Civil de Rivas, Marianela Paredes, luego de que el 16 de febrero de ese mismo año restituyera la cuenta registral a Ibarra y a su gente.

Pero siete meses después, el 13 de septiembre de 2007, la jueza Jenny Chávez ordenó anular todo lo actuado por Paredes y mandó a cancelar la inscripción de las 71 manzanas del exmilitar.

Aparece el nombre de “comandante Ortega”

En la lucha por la valiosa faja costera, los lugareños se aliaron a Ibarra a finales de 2006, según el exalcalde Céspedes, por “una orientación del comandante (Daniel) Ortega”, que ocurrió faltando pocos días para su regreso al poder.

“El 11 de diciembre de 2006, en casa de don Hebert Herrera, el (recién electo) comandante Ortega nos dijo que nos pusiéramos de acuerdo con César Trinidad Ibarra para legalizar las 71 manzanas, y que a cambio este nos entregaría 30 manzanas”, señaló el exmunícipe toleño, quien incluso ha estado preso por el conflicto generado por estas tierras.

Interviene la PGR y aparece “Bigote”

Céspedes agregó que Ibarra cumplió con la entrega de las 30 manzanas, mediante escritura pública número 99 que elaboró la abogada Sonia Calderón, pero a la fecha todo esto ha quedado en papel mojado, pues al conflicto se sumó la PGR, que inscribió las tierras con minutas descriptivas por considerarlas áreas del Estado.

Y para enredar más el asunto, apareció el grupo de “Bigote”, que posee una constancia emitida el 2 de diciembre de 2009, por la propia intendente Yara Pérez, en la que detalla que José Tomás Borge Espinoza y 48 exmilitares son beneficiados con 407 manzanas de la finca Güiscoyol, por lo que este último personaje reclama también las costas de Amarillo.

La pesadilla de Arenas Bay

Al sur de estas costas también se desató otro conflicto por las 119 manzanas de tierra que componen el desarrollo turístico que en ese momento se conoció como Arenas Bay, donde los inversionistas han construido más de 50 residenciales que superan los US$250,000.

El proyecto atravesó la parte más difícil del conflicto en 2007, cuando la propiedad fue embargada y los inversionistas se tuvieron que enfrentar a varias instituciones del Estado. Sin embargo, las aguas volvieron a la normalidad y el proyecto está a nombre de otras sociedades.

Entre los inversionistas de Arenas Bay estaba Armel González Mush, quien apareció en 1998 en las zonas costeras de Tola, y a los pocos años adquirió mediante compra-venta las 119 manzanas que están frente a Playa Redonda. Los vendedores fueron los socios de la Cooperativa “Pedro Joaquín Chamorro”, representados por Omar Bello y David Ruiz.

Después que la cooperativa fuera disuelta y liquidada el 27 de mayo de 2003, surgió la disputa de las tierras por exsocios de la “Pedro Joaquín Chamorro”, que desconocieron la transacción de compra venta y alegaban una traición de Bello y Ruiz.

Todavía en 2010, el grupo de la cooperativa que tiene ahora como presidente a Fidel Rufino Lanzas Zapata, llegaba a reclamar las tierras, que según ellos, fueron vendidas amañadamente, y continúan a la espera del fallo de una demanda introducida en 2004 en el Juzgado de Distrito Civil de Rivas, en la que exigen la nulidad y cancelación del asiento registral y reivindicatoria.

En 2007, cuando el conflicto subió de tono, se inmiscuyó la PGR, y en la actualidad las sociedades encargadas del proyecto no han enfrentado mayores dificultades.