•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • ACAN-EFE

La Unión Europea (UE) ofreció a Nicaragua su cooperación para mejorar un sistema electoral que calificó como "poco transparente" y que produjo un "retroceso en la calidad democrática" en los comicios generales de noviembre pasado,
en los que resultó reelegido el presidente Daniel Ortega.

El jefe de la misión de observación electoral de la UE en Nicaragua, el eurodiputado español Luis Yáñez-Barnuevo, presentó este miércoles en Managua el informe final sobre los comicios nicaragüenses, proceso que criticó por su "falta de transparencia y, por tanto, excesiva opacidad en muchos estamentos del proceso".

La UE propuso a Nicaragua 24 reformas a su sistema democrático para que las elecciones en este país centroamericano sean "creíbles" nacional e internacionalmente.

"La Unión Europea y sus países miembros están dispuestos a cooperar y colaborar con Nicaragua en esas reformas, que tienen traducción técnica y económica, en los que la Unión Europea puede ser útil", señaló Yáñez-Barnuevo en rueda de prensa.

Dentro de las 24 recomendaciones, la UE sugirió a Nicaragua la aprobación, en consenso, de una nueva Ley Electoral que asegure un Consejo Supremo Electoral (CSE) conformado por magistrados profesionales, independientes y neutrales.

También pidió la aprobación de una Ley de partidos políticos que "refuerce su autonomía y limite al máximo la injerencia" de los "escasamente independientes" poderes Electoral y Judicial.

Además, consideró urgente depurar el padrón electoral, permitir la observación local e internacional en todos los comicios y distribuir sin ningún impedimento las cédulas de identidad, válidas para ejercer el derecho al voto.

"Esas reformas, insistimos, creemos que necesita el sistema electoral nicaragüense", indicó el eurodiputado español.

Ortega fue reelegido en la Presidencia en las pasadas elecciones con el 62,46 % de los votos, según los resultados oficiales, pero ninguno de sus cuatro adversarios reconoció esa victoria y, por el contrario, denunciaron "irregularidades" en el proceso.

Según Yáñez-Barnuevo, el Gobierno de Ortega, cuyo partido controla los poderes del Estado en Nicaragua, es el principal responsable en promover un cambio "simbólico, pero significativo" al sistema democrático.

La Organización de Estados Americanos (OEA), por su parte, ofreció el pasado día 14 al CSE un programa de cooperación para
modernizar el registro civil de las personas y depurar el padrón electoral de Nicaragua.

Para la UE, remarcó el eurodiputado, los comicios de noviembre pasado "no son creíbles como nos gustaría que lo fueran" porque hubo "falta de transparencia y opacidad en muchos momentos del proceso electoral".

Entre esas fallas, el delegado europeo mencionó la vigencia de una Ley Electoral que "fomenta decididamente el bipartidismo" y una "excesiva injerencia" de los poderes Electoral y Judicial sobre los partidos políticos.

Además, se refirió a un CSE que "ha dado repetidas muestras de falta de neutralidad", lo que ha provocado "un deterioro en las condiciones de transparencia del proceso", mientras la Fiscalía Electoral actuó con "una notable pasividad" en todo el proceso.

En su informe, la misión europea criticó la falta de acreditación a organismos locales de observación, la negativa de las autoridades para que los fiscales de la oposición ingresaran a las mesas de votación, la falta de entrega de cédulas de identidad y la existencia de un padrón electoral no depurado.

Esa misión, que contó con 90 miembros, también "observó un uso ilícito, sistemático y extendido de recursos públicos puestos al servicio", principalmente del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Yáñez-Barnuevo calificó como un "dato importantísimo" conocer los resultados de cada una de las 12.985 juntas receptoras de votos habilitadas en los pasados comicios nicaragüenses y que las autoridades aún no han publicado.

A título personal, el político español afirmó que "tendría poco sentido" para la UE observar los comicios municipales nicaragüenses de noviembre próximo en caso de que las autoridades no aprueben reformas al sistema electoral.