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Habitantes del barrio Las Torres solicitan a las autoridades que velan por la protección del medio ambiente, que se pronuncien de una vez por todas sobre la denuncia realizada en julio pasado en contra de las dos fábricas de la zona franca USLC.

Los vecinos que habitan de donde fue la Pepsi tres cuadras al norte y dos cuadras al este, señalan que la zona franca USLC desde que se instaló en el lugar, a diario contamina sus hogares con humo, pelusa, ruido y monóxido de carbono que termina dentro de las pequeñas casas y de los pulmones de los habitantes.

“El ruido es insoportable, ya ni decir el humo; nuestros hijos comen con hollín, cuando los bañamos les sacamos de sus pequeñas narices mucosidad negra de tanto humo que hay en el ambiente, es como si a diario les pusiéramos las caritas en el escape de un motor, esta no es vida y para colmo sentimos que nadie nos escucha”, manifestó un vecino.

Y es que según los afectados, la última acción que realizaron en busca de terminar con su calvario fue una carta al Procurador Ambiental, y antes de eso presentaron la queja a la Alcaldía de Managua, en el Departamento de Inspectoría Ambiental del Distrito IV, donde les atendió el señor Eduardo Díaz.

“Nadie está velando por nosotros, la salud de nuestros hijos se deteriora y la de nosotros también, no es vida llegar a la casa de trabajar y encontrarla llena de humo, nos despertamos hasta siete veces en la noche porque tenemos la garganta seca de tanto humo que inhalamos, no podemos cambiarnos de casa porque no tenemos dinero para hacerlo, por eso solicitamos una respuesta, la zona franca se enriquece y nuestros pulmones y los de nuestros hijos pagan las consecuencias”, dijeron.

Ruido infernal
Entre todos, uno de los vecinos más afectados es el señor José Luis Padilla, quien tiene como compañera de cuarto una planta generadora de energía, que no sólo libera monóxido de carbono, sino que hace temblar las paredes y piso de su casa.

“Nadie puede dormir con ese ruido infernal, es para volverse loco, nosotros tenemos derecho a un ambiente sano y lo que queremos es que trasladen estas fábricas a un sitio donde no representen una afectación directa a la población”, afirmó el señor Padilla.

EL NUEVO DIARIO indagó sobre el caso, y le informaron que la Procuraduría Ambiental está a la espera de los estudios que realizó en la zona el Ministerio de Salud, para determinar el grado de contaminación existente en el área y así dar una respuesta a la demanda de los habitantes, sin embargo, se desconoce si el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales o la Fiscalía Ambiental, está trabajando en el caso para dar a los habitantes un ambiente sano.