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Con los C$6,532 millones asignados al Ministerio de Educación, “no se resuelven las demandas más urgentes” del sector, pese a que el gobierno lo ubica entre las prioridades de su gestión, señaló Adelmo Sandino, economista del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp.

A su juicio, esa prioridad social no necesariamente tiene una expresión cuantitativa en el Presupuesto General de la República, y la prueba es el crecimiento “vegetativo”, reflejado en el 3.7% respecto al Producto Interno Bruto, PIB, en que se ha estancado la partida de Educación.

Señaló que “estamos frente al fruto del retroceso del uso transparente de los recursos del Presupuesto de los últimos años, que ha venido excluyendo de las consultas de prioridades a representantes de diferentes sectores, que en el caso de Educación han manifestado con insistencia en la necesidad de más recursos para avanzar con calidad en los desafíos de país”.

Lo que se haría con los mil millones no incluidos
De acuerdo con Sandino, los más de C$1,000 millones que el gobierno no incluyó en el Presupuesto de ingresos bajo la consideración de que serán revisados entre abril y mayo, serían suficientes para financiar la educación de casi 120 mil niños que hoy están fuera del sistema, o bien para triplicar o cuadruplicar el salario de docentes, que es otra de las grandes deudas que el país acumula, pues este año el magisterio esperaba 800 córdobas y solo recibirá un poco más de 300. Un monto “frustrante que no resuelve las necesidades de los maestros”, valoró la profesora Lesbia Espinoza, miembro de la Unidad Sindical Magisterial.

Para comenzar a hacer las cosas bien, Sandino propone una revisión de la proyección de ingresos, la preparación por parte del Ministerio de Hacienda de un informe de medio año que permita efectuar una previsión de los ingresos fiscales, así como una reforma a la Ley de Administración Financiera al Régimen Presupuestario.

Con eso, Nicaragua estaría sumándose a una práctica internacional básica para darle transparencia al Presupuesto, dijo Sandino, quien, además, consideró que “sería suficiente para terminar con la mala práctica presupuestaria de tratar de subestimar recaudaciones” y de hacer varias reformas al año, algunas con carácter de urgencia. En fin, permitiría ver con cuánto se cuenta y en qué se debe utilizar (el dinero)”.

“El Presupuesto no es transparente, y las proyecciones de recaudación, si se están calculando a la baja para luego hacer proyecciones que no permitan atender las demandas reales del país, no vamos a avanzar”, opinó el presidente del Foro Eduquemos, Ernesto Medina, para quien también resultó “decepcionante” la partida económica 2012, después de haber empujado una amplia discusión sobre la necesidad de fortalecer la competitividad del país, tratando de eliminar las inequidades por medio de la educación.

“Mantener niveles de los presupuestos de los últimos años es igual a un sistema educativo precario”, criticó.
Si se regulara la sobre-recaudación, de manera que se destine una fracción para avanzar hacia el 7% del PIB para Educación Básica y Media, la meta ya se habría alcanzado, opinó el también economista Adolfo Acevedo, convencido de que una estimación consistente de la proyección de ingresos fiscales este año permitiría que el Presupuesto del Mined experimentara un incremento importante de hasta un 4.2% del PIB, “pero la subvaloración de esta proyección no se ha corregido”.

Falta eficiencia
Sandino señaló, asimismo, que más recursos también obligarían a mejorar la capacidad de ejecución del Mined.
Recordó, con base en el Informe de ejecución presupuestaria, a septiembre de 2011, que el Mined marcaba una ejecución de apenas el 23%. “No es posible destinar más recursos cuando no se está siendo eficiente”, sostuvo.