•  |
  •  |

La coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, calificó como un “sueño latinoamericano” y de “Sandino”, la realización del canal interoceánico en Nicaragua, que uniría al océano Pacífico con el mar Caribe, tomado toda la ruta del Río San Juan.

Esa obra es “importante para ese nuestro patrimonio natural, para ese Río San Juan de Nicaragua, donde según nos decía el comandante Daniel, en los próximos años empezaremos a realizar el sueño de la Liberación, el sueño de la Libertad y el sueño de la Unidad latinoamericana con el canal por Nicaragua, sueño de Sandino, sueño de todas las familias nicaragüenses”.

Murillo se refirió al tema durante una visita oficial del presidente de Honduras, Porfirio Lobo, ayer. La Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía también informó que próximamente harán una visita oficial a la zona donde se construye el Puente Santa Fe, en la zona del Río San Juan, con la colaboración técnica y financiera del Japón.

Hueso: es viable
Jorge Hueso, Presidente de la Fundación Gran Canal de Nicaragua, dijo que si bien es un proyecto inmenso, tiene muchas posibilidades de materializarse, aunque no necesariamente a través de todo el trayecto del Río San Juan, y consideró la bahía de Bluefields como el punto de partida, para luego remontar ríos que llevarían las embarcaciones al Lago de Nicaragua.

Entre otras propuestas estudiadas, Hueso dijo que está la trayectoria por el río Escondido, río Rama, Yate, el Lago de Nicaragua, Puente Las Lajas, hasta caer a Brito (Rivas), como una de las opciones aconsejables.

Otra es hacer un canal interoceánico por vía férrea o canal “seco”. Este fue propuesto por la compañía Sistema Intermodal Global (SIT Global), y la compañía Canal Interoceánico de Nicaragua (CINN).

Hueso comentó que existe gran interés por parte de inversionistas extranjeros en impulsar el proyecto, que tendría un costo aproximado de 25 mil millones de córdobas, para un tiempo de construcción de entre los 7 y los 10 años”, lo que dependería de la ruta que se decida tomar.

“El presidente Ortega designó a Manuel Coronel Kautz para que se tomen en cuenta todos los estudios. Yo considero preferible no utilizar el Río San Juan por cuestiones técnicas y ambientales”, expresó el especialista, recordando que desde el gobierno del presidente Arnoldo Alemán y luego en el de Enrique Bolaños, se presentaron grupos empresariales provenientes de Brasil, Rusia, China, Corea, Estados Unidos, Venezuela, Argentina, Holanda e Israel, interesados en invertir, por lo tanto, el financiamiento no lo consideró un gran obstáculo.

“Este es un proyecto que no solo lo necesita Nicaragua, sino el mundo”, destacó Hueso, exdiplomático nicaragüense.

Madriz: no habría problema en utilizar el San Juan

El doctor Manuel Antonio Madriz Fornos, analista en Derecho Internacional y autor del libro “El Río San Juan, alcances y límites de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia”, señaló que si Nicaragua decidiera utilizar la ruta del Río San Juan, esto no debería ser ningún problema, pues hay una serie de reglamentaciones expuestas en el Tratado Jerez Cañas, en el Laudo Cleveland y en el Laudo Alexander, que son la interpretación de los primeros.

El doctor Madriz, en su libro destaca que de todos estos antecedentes históricos y jurídicos, se deduce que el Río San Juan siempre ha sido considerado más que un simple río, como una ruta, “en donde convergían las opiniones de las grandes potencias de que sería el lugar ideal para la construcción de un canal interoceánico que pondría a Nicaragua en una situación envidiable en el ámbito mundial”.

“Este era ocupado como una ruta de navegación y comercio desde su descubrimiento en la época de la Colonia, e incluso el comodoro Cornelius Vanderbilt lo usó durante la fiebre del oro en Estados Unidos”, expresó el especialista.

Determinó que Nicaragua tiene el domino y sumo imperio sobre el Río San Juan, y si bien los tratados dicen que la opinión del gobierno de Costa Rica es necesaria, estos se refieren solo a consejo o consultativo. No se menciona que sea indispensable, dado que según el Laudo Cleveland,  Nicaragua tiene el derecho de concesión y su dominio.

El inciso 6 dicta: “La República de Costa Rica no puede impedir a la República de Nicaragua la ejecución, a sus propias expensas y dentro de su propio territorio, de tales obras de mejora; con tal que dichas obras de mejora no resulten en la ocupación o inundación o daño de territorio costarricense, o en la destrucción o serio deterioro de la navegación de dicho Río o de cualquiera de sus brazos en cualquier punto en donde Costa Rica tenga derecho de navegar en el mismo”.