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El Plan de Arbitrios de Managua, con más de 15 años de vigencia, y cuya finalidad es establecer las fuentes de ingresos fundamentales del municipio, no se ha reformado y está obsoleto, afirmó el experto fiscal, Julio Francisco Báez, quien añadió que el mismo carece de racionalidad financiera.

Durante una cátedra sobre temas municipales, brindada por Báez en la Universidad de Ciencias Comerciales, UCC, el experto señaló que los impuestos tienen una lógica que articula la economía del país, y que el ingreso mayor en nuestro país son los tributos.

En cuanto a las reformas a nivel comunal, explicó que lo que hay es una falta de voluntad política para poner a las alcaldías como instituciones centrales, tanto a nivel de democracia como de gobernabilidad.

“Hay una ausencia de centralización; lo que se hace en materia de municipalismo es que se centran funciones, pero no se suelta el ejercicio del poder central”, explicó.

En cuanto al Plan de Arbitrios que se dictó en 1989, y fue modificado en 1991 por el entonces alcalde Arnoldo Alemán, indicó que el cambio se enfocó en la exoneración del impuesto a las exportaciones en Managua, pero se mantuvo gravado en el resto de municipios del país.

“En materia fiscal se habla de reformas a nivel nacional, se desarrollan reformas, pero todo es a nivel central de la Dirección General de Ingresos. ¿Cuándo hemos visto un proceso de discusión o de reforma legislativa en materia tributaria municipal? ¡Nunca!, solo se menciona eso al momento de caerle con exoneraciones. En otras palabras: quitarles recursos”, refirió.

Como ejemplo mencionó: “Cobrar las exportaciones es irracional. A uno se le cobra; al otro no. Tiene que haber inteligencia fiscal para que el cobro cumpla con los principios técnicos de racionalidad, pero sobre todo de justicia tributaria”, agregó.

Explicó, además, que el Plan de Arbitrios actual cuenta con cuatro versiones que se han discutido, pero que no se llega a un consenso.

El experto fiscal dio recomendaciones a tomar en cuenta al momento de una reforma, entre las que resaltó la equidad horizontal, es decir, propone que aquellas personas que tienen el mismo nivel, paguen de igual manera.

Además, se tiene que tomar en cuenta otro nivel de equidad que es el vertical: “que haya un tratamiento desigual entre desiguales”, precisó Báez.