•   Matagalpa, Nicaragua  |
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La Red de Mujeres de Matagalpa declaró una campaña de protesta en contra de una supuesta petición que el Obispo de Matagalpa, monseñor Rolando José Álvarez, realizara a los dueños de farmacias, para que dejaran de vender productos anticonceptivos por considerarlos antiabortivos.

Eugenia Gómez, de la Red de Mujeres de Matagalpa, señaló que lo que les parece escandaloso, y por eso lo denuncian, es que la Iglesia se tome el poder de pedirles a los farmacéuticos que restrinjan la venta de cualquier tipo de medicamento anticonceptivo, ya que no tiene competencia alguna en la materia.

En todo caso, le corresponde al Ministerio de Salud, Minsa, verificar si  los medicamentos que se ofrecen en las farmacias no ponen en riesgo la salud de las personas que los consumen, agregó Gómez.

“Pudiéramos calificar esta iniciativa simplemente como ridícula si no fuera por las graves consecuencias sobre la salud y la vida de las mujeres de Matagalpa, conociendo la influencia que la jerarquía eclesiástica tiene sobre las instituciones públicas y privadas, y la doble moral que impera”, señala un comunicado publicado a través de las redes sociales, por las féminas organizadas.

La dirigente señaló que la Iglesia no tiene por qué estar interviniendo en ese tipo de medidas. “La Iglesia puede tener su criterio respecto a lo que sus fieles deben y no deben hacer, pero eso se debe mantener en el ámbito de la iglesia. En sus misas, en sus reuniones, en sus grupos religiosos ellos (…) tienen todo el derecho a orientar lo que deben hacer (sus fieles) según sus criterios, pero no tienen ningún derecho a intervenir en los medicamentos que están a la venta en las farmacias del país o en el Ministerio de Salud”, aseguró.    

“Los anticonceptivos son un medio muy valioso para que las mujeres puedan cuidar su salud, decidir libremente sobre cuándo quieren ser madres, y disfrutar plenamente de las relaciones asexuales, sin temor a un embarazo no deseado o a exponerse a infecciones de transmisión sexual”, señala la denuncia.

Ixis Fajardo, del Grupo Venancia, señaló que la supuesta petición de monseñor Álvarez afecta a las mujeres que hacen uso de los pocos recursos que existen en materia de anticonceptivos, porque una fémina que no tiene pareja estable, utiliza condones, pues de lo contrario corre el riesgo de un embarazo no deseado o de contraer una infección de transmisión sexual.

Fajardo agregó que los métodos anticonceptivos son un tema de salud pública, y coincidió en que la Iglesia no tiene por qué intervenir en el tema.

EL NUEVO DIARIO abordó la situación con monseñor Álvarez, pero este ni negó ni afirmó haber conversado con los farmacéuticos sobre el tema. Se limitó a decir que no emitiría opinión alguna, restando importancia a la denuncia de la Red de Mujeres de Matagalpa.