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La fuga de una prisionera ,acusada por poseción y tenencia de droga, quien estaba internada en una Sala de Ginecología del hospital de Rivas, le podría costar de uno a tres años de prisión a un policía que la custodiaba, a quien el Ministerio Público lo está acusando del delito de evasión de justicia.

Daltia del Carmen Navarrete Jarquín, de 30 años, se enfermó el 21 de marzo. A las 5:00 pm se quejó de dolores en el vientre y sangrado, debido a su embarazo de 18 semanas, por lo que la Policía decidió llevarla al Hospital “Gaspar García Laviana”, de Rivas.

Según el libelo acusatorio, la dama fue ingresada en el cuarto 21/22 del área de Ginecología, porque presentaba amenaza de aborto, debido a una infección renal.

Dos días después de su ingreso surgió lo inesperado: Navarrete burló la vigilancia de su custodio, y con disimulo salió a caminar al pasillo, pidió ayuda a una mujer, a la que engañó diciéndole que la llevara a la salida principal del hospital para ir a ver a sus hijos, pero en el lugar la esperaba un taxi plomo, donde se dio a la fuga con dirección de Oeste a Este, según relata la acusación.

El Ministerio Público también está acusando a la fugitiva Navarrete Jarquín por quebrantamiento de condena, ya que el 13 de marzo fue condenada por los delitos de posesión y tenencia de drogas junto a su hermana Rosa María, su tío Danilo Antonio Jarquín Palma, y sus padres: Miguel Navarrete Lugo, de 57 años, y Socorro Jarquín Palma, de 49, a quienes la Policía señala de expender drogas en sus casas.

Sin embargo, pese a la condena, una fuente policial señaló que los miembros de esta familia continúan recluidos en las celdas preventivas de esta ciudad, debido a que el Sistema Penitenciario de Granada no está recibiendo reos por el hacinamiento.

Según fuentes policiales, el caso sigue siendo investigado por el área de Inteligencia de la Policía.

Interrogan a policías
Las mismas fuentes confirmaron que el suboficial mayor, Francisco José Ruiz Gutiérrez, apenas tenía un día de haber sido trasladado de Peñas Blancas a la delegación policial de Rivas, y como parte de las investigaciones también han interrogado a las policías que días antes estuvieron a cargo de la custodia de la ahora prófuga, la cual no estaba esposada, y, además, tenía un teléfono celular.

La audiencia preliminar para este caso se realizó el lunes en el Juzgado Local Penal de Rivas, y al final de la misma, la jueza Raquel Sánchez fijó para mañana jueves la realización de la audiencia inicial.