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Silviano Matamoros Saborío heredó una tradición familiar que inició hace 60 años, cuando su padre, Silviano Matamoros Lacayo (q.e.p.d.), fundó la primera Óptica Matamoros, a inicios de la década de los 50.

“Mi padre era un hombre visionario, tenaz y muy comprometido con su profesión, y de alguna u otra forma él sembró en nosotros (su familia) ese entusiasmo que la generación siguiente ha venido desarrollando. No solo yo, sino también mis hermanos, estamos envueltos en el cuidado de los ojos”, dice el doctor Matamoros, cirujano oftalmológico.

Su carrera profesional es de larga trayectoria, data de hace 25 años, período durante el cual ha atendido a miles de personas, contribuyendo a mejorar sustancialmente su calidad de vida. A lo largo de su carrera ha tratado, inclusive, a personajes famosos, como el cantante mexicano José José, a quien operó de una catarata severa.

¿Por qué se decidió por la oftalmología?
Los ojos realmente los usamos desde el momento que nos despertamos, ese sentido de la vista es de mucha importancia, y, realmente, nuestro trabajo va a determinar cómo esa persona, ese paciente, va a ver el mundo.

Todo ese tipo de tecnologías siempre me atrajo, y así fue como yo salí más adelante a buscar cómo realizar mi sueño, y tuve la oportunidad de poder ser aceptado en un programa de alto reconocimiento como es la Universidad de McGill, en Montreal, en donde realmente tuve entrenamiento y adquirí los conocimientos para hacer las cosas que he estado haciendo en mis clínicas en la Florida.

El cuido de los ojos como toda rama de la medicina es algo delicado. ¿Qué le ha causado conmoción en su carrera?
A veces uno no puede pegar un jonrón en el 100% de los casos, sin embargo, uno hace todo lo posible por ese paciente. La tecnología nos permite tal grado de resultado, que actualmente se supera en un porcentaje muy alto cualquier consecuencia que no sea lo deseable.

Con la técnica del láser podemos remover una membrana tan rápidamente, que parece acto de magia, y casi yo no he hecho mayor cosa, más que usar el láser, saberlo usar, saber el número de aplicaciones que debo hacer, y, por supuesto, que con la experiencia de los años uno sabe desarrollar una serie de prácticas que permiten resultados excelentes. La tecnología contribuye. Yo me pregunto: ¿cómo harían los oftalmólogos de hace 50 años?

¿Cuál se considera un resultado excelente?
El objetivo primordial en el médico es mejorar la calidad de vida de otra persona, de tu paciente, y ese es el incentivo más grande. Cuando yo estoy en mi clínica y un paciente me dice: “Doctor, ahora puedo manejar”, o “Ahora puedo ver la televisión”, ese es el mejor premio que puedo recibir como médico, como oftalmólogo.

A mí me dicen eso uno, dos o tres pacientes en el día y yo siento que estoy flotando, realmente ese es el premio más grande, saber que el paciente agradeció y que realmente expresa con mucha emoción lo que ahora puede hacer y que antes no podía.

Usted dice que siempre ha querido compartir con los nicaragüenses sus  conocimientos y los avances tecnológicos en esta rama de la medicina…
En el campo de la oftalmología ha habido una explosión de tecnología en diferentes áreas: en  cataratas, cirugía refractiva, y este tipo de tecnología siempre ha sido una inquietud de traerla y ofrecerla a nuestra población nicaragüense, al país.

Mi interés se materializó en conversaciones con mi cuñado, Raúl Amador Torres, quien ha sido una persona de alto calibre humano y de alta sensibilidad social, y, posteriormente, con el Hospital Central de Managua, que siempre ha demostrado estar a la vanguardia en tecnología y congresos médicos.

¿Lo más reciente fue la jornada de operaciones que realizaron en el Hospital Central de Managua “Dr. César Amador Kühl”?
Sí, hicimos cerca de 30 cirugías de ojos, la mayoría de cataratas, pero también se hizo vitrectomía. Tuvimos días largos, inclusive los primeros dos días salimos casi a las 11 de la noche, habiendo comenzado a la una de la tarde. La patología que vi fue en materia de cataratas bastante densas (es decir) gruesas, cataratas bastante avanzadas.

Todos los casos se hicieron con la técnica de Faco-emulsificación (la más avanzada en cirugías de cataratas), lo que permite una incisión de 2.8 milímetros (en el cristalino), y lo innovador en esta jornada fue el lente tetraflex de alta tecnología que se ha usado muy exitosamente en Europa y está pendiente de ser aprobado dentro de seis meses en Estados Unidos. Alrededor de la mitad de los pacientes tuvieron ese lente.

¿Cuál es la ventaja de ese lente?
Esto le va a permitir al paciente poder ver de largo y de cerca, anteriormente los lentes solo permitían la visión de largo, así que los nuevos brindan más funcionalidad, ya que el paciente no necesita usar el anteojo todo el tiempo. Con este tipo de procedimientos ellos pueden volver a su vida normal pronto.

¿La técnica de faco-emulsificación no es nada nuevo en el país?
La cirugía de catarata ha avanzado mucho en los últimos años, y la idea es cómo ir haciendo el procedimiento con incisiones más pequeñas que sanan más rápidamente, y sí, la cirugía de faco ya ha sido usada en Nicaragua.

Sin embargo, en materia de lentes intraoculares es la primera vez que se introduce el tetraflex, el que ha sido usado con altos niveles de éxito en Europa en los últimos tres años, entonces a mí me entusiasma la idea que sea posible en Nicaragua darle este tipo de servicio a nuestra población.

¿A través de esta cirugía el paciente regresa rápido a su casa?
Esta cirugía es ambulatoria, estos pacientes se van a su casa después de una hora, y van caminando. Salen con un parche, pero al día siguiente estos pacientes se quedan admirados con la nueva visión, como te digo, con la incisión pequeña sanan rápidamente y recuperan su vida normal.

Si mencionara los logros de esa jornada serían….
Hemos mejorado la calidad de vida de los pacientes que han sido vistos. Estoy muy complacido con el equipo, y siento que el soporte que nos ha dado el hospital por medio del doctor Álvaro Guerra y el doctor Rodolfo Correa, ha sido excelente.

El próximo paso es cómo darle manteniendo a este programa, porque tanto el Hospital Central de Managua como las clínicas quirúrgicas en la Florida, estamos comprometidos a continuar este tipo de labor. La próxima visita la estamos planeando entre unos tres o cuatro meses, de manera que aquellos pacientes que necesitan ser atendidos pueden contactarse con el hospital.

¿Cómo avanza esa alianza entre su clínica y el Hospital Central de Managua?
He encontrado que este hospital es una entidad bien florecida en materia de tecnología, y estamos desarrollando un centro oftalmológico donde queremos traer estos servicios de primer nivel a toda la población de Nicaragua.

Cuénteme su experiencia con el famoso José José…
(Sonríe) José José es no solo un paciente, sino también un amigo, es una persona muy agradable y muy querida por su público. Él fue referido a mi clínica porque tuvo un problema de retinopatía diabética, y su retinólogo me refiere al paciente para una cirugía de cataratas, porque no podía él hacer ningún procedimiento en la parte posterior del ojo, porque la catarata era muy densa.
Lo operé hace dos años y el resultado fue excelente, porque tuvo una excelente visión. Fue una cirugía combinada donde se tuvo que remover la catarata.

He tenido el privilegio de tratar a un buen número de pacientes, algunos de ellos muy conocidos. Port St. Lucie es el área de entrenamiento de los Mets, y también he tenido la suerte de ser el oftalmólogo oficial de los Mets de Nueva York.

Siempre se inclinó por la cirugía

Al cumplir 17 años, este personaje viajó a la Universidad de Costa Rica y estudió en la Facultad de Medicina, donde se graduó en 1980. Posteriormente realizó un internado rotatorio con un programa social en la Universidad de Tulane, en New Orleans, Estados Unidos, concluyendo esos estudios cinco años después.

Al poco tiempo recibió un entrenamiento de oftalmología y cirugía de ojos en la prestigiosa Universidad de McGill, en Montreal, Canadá. Actualmente reside en Estados Unidos, donde tiene en operación sus centros quirúrgicos: The Center For Eye Care & Surgery. El primero lo abrió en 1990, en la ciudad de Port St. Lucie, Miami, Florida, y posteriormente inauguró otras dos sedes en las ciudades de Fort Pierce y Okeechobee.

Estos centros ofrecen una gama completa en el ramo de la oftalmología y en servicios de optometría para todas las necesidades relacionadas con el cuidado de los ojos, incluyendo la cirugía de catarata, la corrección de la visión con láser (LASEK y LASIK), el tratamiento de los trastornos del ojo y la cirugía refractiva.

“Yo siempre supe que quería ser cirujano. Siempre sentí la pasión por la cirugía como una manera bastante directa de poder resolver una patología y de ayudar a un paciente, tengo gran respeto por las otras grandes áreas de la medicina, sin embargo, yo siempre supe que la cirugía era una pasión para mí”, agregó el doctor Matamoros.

Casado con Carol Amador Torres, y padre de cuatro hijos, el doctor Silviano Matamoros Saborío participó recientemente en una jornada quirúrgica que desarrolló el Hospital Central de Managua “Dr. César Amador Kühl”, en la capital, donde operó a 30 personas con problemas visuales, provenientes de distintos puntos del país, aplicando de forma pionera un nuevo lente que ha sobresalido en Europa.