•   Cárdenas, Rivas, Nicaragua  |
  •  |
  •  |

En una especie de imán se han convertido para los costarricenses las playas del municipio de Cárdenas, quienes año con año regresan para la temporada de Semana Santa a este pintoresco municipio, localizado al sur del país, entre las costas del lago Cocibolca y la frontera tica.

Según el alcalde de Cárdenas, Rodolfo Pérez, para esta temporada ingresan regularmente entre 1,300 y 1,500 costarricenses, “que se ven atraídos por estas playas, las fiestas taurinas en estas vacaciones, y  la hospitalidad que se les ofrece”, señaló.

De acuerdo con Pérez,  el desborde de los ticos se debe a la cercanía, a las buenas relaciones que mantienen con los pobladores de la zona fronteriza nicaragüense, y a esto suma la oferta de turismo de sol y playa, ecoturismo, los bajos precios “que facilitan hacer turismo aquí, y la combinación de las fiestas taurinas”.

Históricamente, los ticos ingresaban con sus vehículos hasta el casco urbano de Cárdenas, por pasadizos de Cecilia y La Libertad, pero según el alcalde, este año los vecinos del sur solo podrán ingresar a pie debido a la aprobación de la Ley de Régimen Jurídico de Fronteras.

La vicealcaldesa Arlen María García manifestó que las playas más visitadas son las del casco urbano y las de la comarcas Sapoá, La Flor, Zapotillo y Mercedes. Aseguró que este año los visitantes también podrán disfrutar de una feria de productores y artesanos.

La llegada de los ticos es vista con buenos ojos por los dueños de establecimientos que están a lo largo y a lo ancho de las costas del casco urbano, y otros que se instalan durante estas vacaciones, “ya que esta es la fecha en que tenemos las mejores ventas, porque los ticos vienen por dos o tres días y consumen bebidas y alimentos y dinamizan el comercio del municipio”, explicó doña Martha Tenorio, propietaria del Bar Victoria.

Agregó que después de esta fecha todo vuelve a la normalidad, incluyendo las bajas ventas, por lo que señaló que para los dueños de establecimientos es de vital importancia la llegada de los ticos, ya que asegura que para estas vacaciones el pueblo parece  un hormiguero, y recalcó que quizá por la lejanía, los connacionales son los que menos los visitan.

Otra que está a la expectativa de la llegada de turistas ticos es doña Yolanda Tenorio Vanegas, propietaria de “El Ranchón”, quien aseguró que los vecinos del sur llegan desde tempranas horas de la mañana y se van por la noche, para disfrutar con su familia tanto de las fiestas taurinas como de las playas.