•   Managua, Nicaragua  |
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Alrededor del mundo, 2.5 millones de individuos desarrollan cáncer de piel o cáncer cutáneo. Las investigaciones epidemiológicas confirman que el principal factor de riesgo es la exposición a la radiación ultravioleta, UV, una amenaza que está más latente en esta temporada de verano, cuando los nicaragüenses más se exponen a los rayos solares.  

En palabras de la doctora Carolina Wilson, dermatóloga del Centro Nacional de Dermatología “Dr. Francisco Gómez Urcuyo”, el cáncer de piel es una lesión que crece y no desaparece espontáneamente, se prolonga en el tiempo y se puede originar por una lesión previa que puede ser por un lunar o por exposición solar, uno de los principales causantes de cánceres en la piel, ya que los rayos de este pueden llegar hasta la parte interna de las células y hasta el ADN, donde está toda la información genética.

Existen tres tipos de cáncer de piel: basocelular, espinocelular y cáncer melanona maligno, siendo este último el más agresivo con lesiones muy mínimas, pero con grandes invasiones. “Tiene la capacidad de reproducirse y causar metástasis rápidamente, pues su crecimiento es vertical, es decir, que no crece hacia los lados sino en profundidad”, explica Wilson.

Por tanto, este tipo de mal es uno de los que más cuidados requiere… se puede curar si se detecta a tiempo”, advierte.

En cuanto al cáncer basocelular, de acuerdo con los especialistas, se detecta cuando las células de la piel crecen no solo de forma irregular, sino alterada y rápidamente, “no se comportan como células normales porque hay alteración en su ADN, y esto ocasiona cáncer. Generalmente, el cáncer basocelular aparece en cara, cuello y cabeza”, señaló la especialista.

Por su parte, el también dermatólogo Jorge Neira coincide en que si este tipo de cáncer no es tratado oportunamente o en forma adecuada la primera vez, provoca grandes destrucciones de la cara y tendencia a la recidiva (reaparición de una enfermedad poco después del período de convalecencia).

“Es el cáncer más frecuente en la población blanca, y se incrementa con la edad, aunque actualmente se está reportando un número creciente de casos en pacientes jóvenes”, refirió el doctor Neira.

Cáncer espinocelular
El terreno que invade el cáncer espinocelular es la cara, brazos y un poco más en áreas expuestas. Dicho cáncer, ahonda el doctor Neira, tiene un crecimiento rápido, y aparece con mucha frecuencia sobre lesiones precancerosas como las queratosis actínicas, úlceras crónicas, después de tratamientos con PUVA (psoralenos y radiación ultravioleta).

“A diferencia del basocelular, este también aparece en genitales, mucosas, palmas de manos y plantas de los pies. Esta variedad de cáncer de la piel ocupa el 2º lugar en frecuencia, predomina en personas de piel blanca que se exponen en forma importante a las radiaciones solares. Afecta más al sexo masculino, y hay un franco predominio después de los 60 años”, indicó.

“Los factores de riesgo más importantes son la exposición solar, piel blanca, ojos claros, la edad y tabaquismo. Pueden aparecer de novo (lunar) o bien sobre lesiones precancerosas, sobre todo en queratosis actínicas, menos comúnmente en queilitis (lesión inflamatoria en la comisura labial o un rincón de la boca), leucoplasia (un término utilizado para ciertas lesiones bucales), cicatrices o úlceras crónicas”, detalló.

El melanoma, el más dañino
Es, sin lugar a dudas, el tipo de cáncer más grave y se está viendo con mayor frecuencia en poblaciones jóvenes de 20 a 25 años. Hablamos del cáncer melanoma maligno.

Revela el doctor Francisco Gerardo Benítez, dermatólogo, especialista en medicina estética y cosmiatría, que este cáncer se desarrolla en zonas acrales como planta de los pies, palma de las manos, zonas glúteas, nariz y orejas, cuando son detectados tardíamente. “A diferencia del basocelular, este si da metástasis y mata rápidamente al paciente”, advirtió.

Dentro de este tipo de cáncer existen otras características como los nevos displásicos o atípico, es decir, lunares que indican pre-cáncer. Entonces “las personas que tienen más de 50 lunares en el cuerpo, tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer cutáneo”, advirtió el médico.

En tanto, el doctor Neira especifica que los factores relacionados con su producción son la predisposición genética, exposición a sustancias ambientales ya sean químicas, virus o radiaciones ionizantes y posición a luz ultravioleta.

Agrega que existen características propias del individuo que predisponen a un riesgo mayor para desarrollar melanoma, que se puede resumir de esta forma: piel blanca, pelo rubio o pelirrojo, ojos claros, incapacidad de bronceado, tendencia a quemaduras solares, aumento del número de lunares, o bien nevos atípicos, presencia de nevos congénitos, inmunosupresión e historia familiar de melanoma.

Según datos basados en estadísticas nacionales, solo en consultas atendidas por casos de Carcinoma Basocelular en 2011, en el Centro Nacional de Dermatología, sumaron 1,227 casos, 52 con carcinoma espinocelular, 71 con Melanoma Maligno, y en el caso de Queratosis, considerado un cáncer de la piel, las consultas fueron a 1,196 casos.

La prevención, el factor más importante
Prevenir el cáncer de piel depende de varios factores, entre ellos, la protección solar que obedece a la edad, la profesión o la ocupación del individuo, “pues son más afectados aquellos que son vendedores ambulantes, quienes trabajan en construcción, arquitectos, pescadores, y personas que trabajan la tierra, entre otros casos”, manifestó la doctora Wilson.

De acuerdo con cada profesión, hay que tomar en cuenta los distintos niveles de protección. “Hablamos de ropa adecuada que deje respirar la piel como el algodón, sombreros, gorras, camisas con mangas largas, gafas… todo lo que sirva para protegerse del sol, porque el protector solar en crema o spray no es la solución, ya que este únicamente ayuda a disminuir la cantidad de rayos solares que atacan la piel”, indicó la médica.

Incide el color de la piel en las personas a la hora de prevenir un cáncer, ya que es la protección más natural que tenemos. Explica la dermatóloga que el color que tenemos genéticamente determinado de acuerdo con la etnia, va a determinar el tipo de cuidado que debemos adoptar. Si tenemos piel clara, significa que tenemos poco color, y esta se quema porque no tiene suficiente protección natural. Contrario al color oscuro de la piel, este tiene mayor protección natural, “pero impide detectar un lunar maligno a tiempo por la similitud de los colores entre la piel y este”, agregó el doctor Benítez.

Otro punto que incide en la prevención de un cáncer de piel, es que no tenemos la cultura de visitar al dermatólogo cuando vemos que algo no está bien en nuestra piel. “Las personas no se conocen, no se exploran, no se preocupan cuando aparecen lunares donde no los tenían y si los tienen y se ven alterados, les da igual”, sentenció Wilson.

Benítez, por otro lado, aconseja seguir el A B C D E de la prevención, en donde la ‘A’ indica asimetría, como por ejemplo que un lunar sea parejo; la ‘B’ indica que el borde deber estar bien formado; la ‘C’ quiere decir color, que si la mancha o el lunar tiene más de un color, algo no está bien.

En cuanto a la ‘D’, esta indica que debemos vigilar el diámetro, todo lunar que sea mayor de 0.5 centímetros es anormal, y la ‘E’, de envoltura, que encierra todas las características mencionadas. Es importante notar si dentro de esta envoltura hay lesiones satélites, es decir, según Benítez, que encima del lunar se observe otro punto más oscuro.

Jornada de prevención del cáncer cutáneo
En la zona costera de San Rafael del Sur, a 46 kilómetros de Managua, se llevó a cabo una Jornada de prevención del cáncer cutáneo, cuya idea surgió de Isis Pharma como una manera de apoyar a dicha población, donde en su mayoría son pescadores que se exponen de forma crónica y repetida a los rayos del sol. Durante la jornada, además, se impartieron charlar educativas relacionadas al daño solar, que según Benítez, es acumulativo.

El propósito de la jornada también era detectar pacientes con cáncer cutáneo y entregar muestras médicas a las personas que pasaron chequeo.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, se estima que cada año se producen en el mundo 132,000 casos de melanoma maligno (el cáncer de piel más dañino que existe) y mueren unas 66,000 personas por causa de este y de otros tipos de cáncer de piel. Las cifras no dejan de aumentar: así, se estima que en los últimos 45 años la tasa anual de incidencia de melanoma se ha multiplicado por más de tres en Noruega y en Suecia, y en los últimos 30 años se ha duplicado en Estados Unidos.