•   Matagalpa, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Miles de Matagalpinos participaron en el Vía Crucis penitencial, donde muchos llegaban a pagar las promesas hechas por favores recibidos, descalzos y vendados ojos, otros de rodillas y sin camisa, no importaba el ardiente sol que calentaba el pavimento, sino el deber de cumplir con Dios.

El obispo de Matagalpa monseñor Rolando José Álvarez, señaló que el Vía Crucis es necesario como un acto de piedad popular, de religiosidad que nos permite hacer una penitencia de purificación de los pecados y de conversión, pero los oficios de la tarde son los que la iglesia pide y manda que sus fieles celebre, para el bien común, señaló.

“Mal haríamos si solo participamos en el viacrucis sin participar en los oficios del viernes santos en la tarde”, aseguró Álvarez, quien dijo que el día sábado es un día de meditación en silencio para rehuirse en la noche para celebrar la vigila de la pascua, finalizó el guía espiritual de los matagalpinos.

El Vía Crucis inició a las nueve y media de la mañana y finalizó a las 12:30 del medio día, donde hombres, mujeres, niños y ancianos, caminaban por las calles, cantando y orando al redentor del mundo.