•  |
  •  |

A las 11 de la mañana, don Pablo García hace un alto en su ajetreada faena de domingo en busca de pasajeros. Se acomoda al lado de la bomba de combustible de una estación de servicio en residencial Linda Vista, en Managua, y desciende de su taxi blanco, mientras se quita la gorra que revela su rostro con un semblante de desgano.  

Es otra semana durante la cual don Pablo deberá pagar más por el combustible que necesita para ganarse la vida como taxista en la capital.    

“Ya uno trabaja solo para que lo miren”, dice molesto, mientras espera que le completen su orden de combustible.  

Cuenta que ya poco le queda para llevar a casa. En solo un turno debe invertir hasta C$700, lo que representa un impacto negativo en sus ganancias, como resultado de tanto incremento en el precio de los combustibles.

Según don Pablo, ya el subsidio que se le otorga al sector no le amortigua tanto golpe. Hace rato que literalmente se lo tragó el aumento constante en el precio de los combustibles. Ya es “una burla”, valoró.

Al igual que don Pablo, otros como José Enrique Sandoval, dedicado al servicio de acarreo, se quejaron mientras llenaban sus tanques horas antes de que se comenzara aplicar el nuevo precio.

Desde ayer, la gasolina súper se vende a C$34.18 por litro, antes se ofrecía a C$33.64 y C$33.68.

La gasolina regular, cuyo litro se pagaba a C$32.00, experimentó una variación de 31 centavos, y el litro de diesel pasó de valer C$28.11 a C$28.56.

Don Enrique Sandoval manifestó sentirse asfixiado debido a la tendencia alcista de los derivados del petróleo. Él comentó que ayer fue contratado para hacer un viaje a Chinandega, y tuvo que invertir C$1,600 en combustible.

“Lo que a uno le queda es solo para la comida, lo que hacemos es que como todos nos vemos afectados, negociamos con quienes solicitan nuestro servicio, para así las dos partes ceder un poco pero no podemos dejar de trabajar”, comentó.

Antes de mediodía de ayer, muchos managuas tomaron sus vehículos y acudieron a las gasolineras antes de que se aplicara el alza. Allí en la fila estaba don Manuel Obando, un nicaragüense que reside en Estados Unidos y que acostumbra pasar largas temporadas en su tierra.

Aunque el costo de la vida le resulta más bajo aquí, prefirió aprovechar para llenar el tanque de su camioneta con la gasolina regular necesaria como para “hacer mandados” durante los próximos dos días, mencionó.

Esta es la décima quinta semana en que de manera consecutiva aumentan los precios de los  combustibles, y fue la gasolina súper la que registró la mayor alza, al igual que hace una semana, cuando el galón aumentó en C$5.24.

No obstante, el barril del petróleo venezolano que Nicaragua consume --y que según las autoridades de gobierno recibe a precio favorable a través de Alba Petróleo--, cerró la semana con una baja de US$1.52.

El crudo que produce Venezuela bajó de precio en la semana que recién concluyó, por el aumento en los inventarios de petróleo en Estados Unidos, y por la amplia disponibilidad de recursos en el Mar del Norte, según el Ministerio de Energía y Petróleo del gobierno sudamericano

La semana pasada el barril del petróleo venezolano se cotizaba en el mercado internacional en  US$116.53, y con la baja de US$1.52 quedó en US$115.01.  Venezuela produce un promedio de tres millones de barriles de crudo por día, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP.  

Por otra parte, el tanque de gas licuado de 25 libras --que es el de mayor demanda entre la población--, mantenía su precio de C$295.00, según dueños de agencias distribuidoras consultados por EL NUEVO DIARIO.