•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La Semana Santa que concluyó hace pocas horas fue un tanto inusual en Nicaragua, no solo por el hecho de que haya caído granizo en Managua, en Estelí y en Madriz, ni porque las medusas hayan atacado a centenares de bañistas, sino porque por primera vez en muchos años, la jerarquía de la Iglesia Católica no hizo mención durante las celebraciones del Jueves y del Viernes Santos de los problemas que aquejan a la sociedad.

El  Jueves Santo, durante la Misa Crismal,  el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, de manera muy subliminal, pero directa, llamó la atención a los sacerdotes diciéndoles que deben “evitar las distracciones”, y  recordándoles que su principal obligación es evangelizar.

“El trabajo que Él --Jesucristo--  nos encomienda necesita todo nuestro tiempo. No  podemos distraernos.  El  trabajo de la evangelización, por Jesucristo, necesita de nuestra entrega generosa, que muchas veces 24 horas no son suficientes”, subrayó monseñor Brenes.

Durante la homilía pronunciada ante centenares de católicos que el Jueves Santo abarrotaron la Catedral de Managua, el obispo Brenes exhortó a los feligreses y a los presbíteros a prepararse para la celebración del centenario de la Arquidiócesis de Managua, que será en diciembre de 2013.

Monseñor Brenes  también tuvo palabras de elogio para sus antecesores, recordando que monseñor José Antonio Lezcano --de feliz memoria-- fue el primer Arzobispo de Managua.

Luego, el jerarca católico recordó a monseñor Alejandro González y Robleto --también de feliz memoria--,  segundo Arzobispo de Managua y quien fundó el Seminario Nacional, donde se ha formado a los sacerdotes desde 1950.

Monseñor Brenes mencionó que el primer seminarista en ser inscrito en el centro donde se ha preparado desde hace más de 60 años a los sacerdotes, es el padre Oswaldo Montoya, párroco de la Iglesia María Auxiliadora, en el barrio del mismo nombre en Managua.

La alocución de monseñor Brenes fue interrumpida por un  larga ovación de los feligreses cuando mencionó al ahora Arzobispo Emérito de Managua, cardenal Miguel Obando y Bravo.

“¿Cómo no recordar a ese gran pastor, del cual la gran mayoría de nosotros aquí presentes fuimos ordenados como  diáconos, como presbíteros, Su Eminencia, el Señor Cardenal Miguel Obando y Bravo, a quien también le debemos la construcción de esta Iglesia Catedral?”, expresó monseñor Brenes.

Miles en la vía sacra

El Viernes Santo, durante el tradicional Vía Crucis Penitencial, millares de católicos participaron en la solemne procesión que partió del Colegio Teresiano hacia la Catedral de Managua, presidida por la venerada imagen de la Sangre de Cristo.

Esta vez las reflexiones sobre  cada una de las 14 estaciones de la vía dolorosa fueron breves, y en ninguna de ellas se hizo alusión a los problemas sociales, económicos y políticos de la vida nacional.