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Un inesperado derrame de petróleo en Playa Azul, en Puerto Sandino, se registró  durante la Semana Santa que recién concluyó. La fuga de crudo se produjo a una tubería rota y en desuso de la planta propiedad de una generadora eléctrica.

La tubería rota está sellada, según correo electrónico enviado  a EL NUEVO DIARIO por  Daniel Mencía, Gerente General de Puma Energy en Nicaragua. El derrame de crudo obligó a las autoridades a cerrar ese balneario durante la Semana Mayor.

De esta manera la empresa Puma Energy deslindó responsabilidades en el incidente ocurrido la madrugada del pasado 3 abril, descubierto por miembros de un movimiento ambientalista al amanecer de ese día.

La mayor parte del líquido derramado fue extraído del agua con barreras de contención, almohadillas absorbentes y mangueras succionadoras, indicó el funcionario de Puma Energy.

El percance, poco común en la historia de Nicaragua, puso en alerta al equipo internacional de respuesta en derrames de hidrocarburos,  refirió el gerente, general de Puma Energy en Nicaragua, Daniel Mencía.

El viceministro de Recursos Naturales y del Ambiente, Marena, Roberto Araquistain, aseguró en conferencia de prensa que el área afectada por el derrame de petróleo, fue de 1.5 hectáreas, y que la corriente llegó hasta el estero de Costa Azul.

En rueda de prensa, Araquistain aseguró que solo una vez contenida la corriente del material oleoso –petróleo-- podría cuantificarse el daño causado por el derrame de crudo en esa playa.

Por su parte, la ministra de Salud, Sonia Castro, recomendó a quienes se habían introducido al agua en Playa Azul, sin saber del derrame de petróleo, acudir de inmediato a la unidad de salud de la localidad para ser atendido y no automedicarse.

Hacer posterior valoración

El ambientalista y presidente del Foro Nacional de Reciclaje, Fonare, Camilo Lara, reconoció que el sistema de alerta temprana que se activó al conocerse el derrame evitó que el impacto en esta zona costera fuese mayor, sin embargo, señaló que hubo consecuencias entre la fauna marina.

“La alerta temprana de alguna manera funcionó en cuanto a la parte institucional se refiere, sí hay un impacto en algunas crustáceos y moluscos que son los que normalmente están en la parte periférica en el área costera, y eso causa daño en la economía local”, destacó Lara.

El  experto ambientalista sugirió que posterior a la limpieza se haga en la zona afectada una evaluación sobre los daños ocasionados.

“Una vez que se recoge el crudo, que no termine ahí la operación, sino que continúe con base en la remediación del lugar, restaurar y también compensar los daños en base a la magnitud del mismo (aquí) hay cierta ventaja porque siempre el movimiento de las aguas está empujando hacia afuera, y el impacto no es extensivo”, dijo Lara.

El ambientalista enfatizó que ese posterior trabajo debe incluir, además, pozos de exploración, lo que significa hacer perforaciones en el sitio para ver si no se encuentran residuos y sustancias infiltradas más allá de un metro de profundidad.

Todos los proyectos que se están ejecutando Ernesto García y
Alma Vidaurre

Un inesperado derrame de petróleo en Playa Azul, en Puerto Sandino, se registró  durante la Semana Santa que recién concluyó. La fuga de crudo se produjo a una tubería rota y en desuso de la planta propiedad de una generadora eléctrica.
La tubería rota está sellada, según correo electrónico enviado  a EL NUEVO DIARIO por  Daniel Mencía, Gerente General de Puma Energy en Nicaragua. El derrame de crudo obligó a las autoridades a cerrar ese balneario durante la Semana Mayor.
De esta manera la empresa Puma Energy deslindó responsabilidades en el incidente ocurrido la madrugada del pasado 3 abril, descubierto por miembros de un movimiento ambientalista al amanecer de ese día.