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En el marco del componente de agua y saneamiento que tiene el Centro Intereclesial de Estudios Teológicos y Sociales, Cieets, se elaboró un estudio en ocho comunidades de Villanueva, departamento de Chinandega, donde se constató la presencia de heces en el agua que consumen los pobladores.

La presencia de las autoridades municipales en la zona es casi nula, indican los pobladores, quienes además refieren que no cuentan con los recursos para la ejecución de proyectos. La falta de fondos les ha impedido contar con letrinas.

Manto contaminado
Según el Cieets, el manto acuífero de la zona está contaminado con heces --de humanos y de animales--, y el organismo constató, además, que algunos químicos nocivos estaban presentes en el agua, pero debido a la falta de una fuente segura de agua potable los pobladores tenían que consumir el vital líquido.

Una convocatoria en línea de la Embajada de Alemania, donde se anunciaba el financiamiento para microproyectos, fue el punto de partida para este organismo que tiene obras en la zona, pero necesitaba más dinero de contrapartidas para tener mayor incidencia en la calidad de vida de la población.

Ante la situación, y debido a varias solicitudes, la embajada aprobó una partida de US$15,000 para la construcción de letrinas y para la compra de filtrones (recipientes dotados con una olla de cerámica que retiene contaminantes).

Mayoría de pozos contaminados
La responsable del proyecto por parte del Cieets, Rosa Matamoros, señaló que “se había trabajado en capacitación y análisis del agua, se hizo un muestreo en 15 pozos de la zona, cinco de los cuales estaban contaminados”.

Además, constataron que solo el 40% de las familias tenían letrinas, y que el otro 60% hacía sus necesidades fisiológicas al aire libre.

Sedimentos de todo tipo
“No todas las familias tienen pozos, la mayoría de las personas viven a orillas de las quebradas o de los ríos, de ahí toman el agua, la cual, a veces, tiene agroquímicos, basuras o sedimentos, entre otro tipo de contaminantes”, agregó Matamoros.

Con los recursos que se facilitaron se construyeron 30 letrinas y se distribuyeron 289 filtros, que mediante una olla de cerámica que tiene una placa coloidal, purifica el agua.

Ana Yuri Maradiaga, de la comunidad El Platanal, fue beneficiada con letrina, y asegura que antes ella y los otros dos miembros de su familia tenían que ir a casa de un vecino o a una propiedad privada cercana a hacer uso del retrete.

En esta comunidad hay 102 familias. De ellas, Iveth Zepeda fue beneficiada con un filtrón, y aseguró que el agua de los pozos está contaminada. “Yo guardaba agua en bidones, y a simple vista se observaba sarro y otras basuras”, detalló.

En la zona hay tres pozos comunales y tres privados, la mayoría contaminados.
Otras comunidades beneficiadas con el proyecto fueron: Mata de Caña, El Chagüite, Las Vegas, La Pacaira, San Ramón n.º 2, La Carreta y

La Jolota, todas pertenecientes al municipio de Villanueva, departamento de Chinandega.