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Desde un pequeño cuarto que carece de baño, sillas, comedor, cocina y otros electrodomésticos básicos, ubicado en una vivienda en el barrio “Hugo Chávez”, el ambientalista costarricense Alberto Cabezas Villalobos, presidente del organismo “Déjame Vivir en Paz”, con ojos llorosos, dijo a EL NUEVO DIARIO que defender sus creencias e ideales lo han llevado a la pobreza y al abandono.

Cabezas Villalobos es un comunicador social, de 31 años, que nació en Heredia, Costa Rica, y es conocido en Nicaragua por su apoyo a favor de la preservación del Río San Juan, y su oposición a la construcción de 160 kilómetros de carretera que impulsa el gobierno de la presidenta Laura Chinchilla; esta causa le ha generado que muchos de sus compatriotas ahora lo odien y hasta lo amenacen de muerte.

El año pasado Cabezas vino a Nicaragua, su idea pasar unas vacaciones de 15 días y luego regresar a su país, pero después de presentar un recurso de amparo contra la construcción de dicha carretera, en diciembre pasado, fue víctima de acoso y de amenazas de muerte que lo hicieron tomar la decisión de quedarse en este país, y ya tiene cuatro meses de estancia. Ahora su estatus migratorio es de un costarricense ilegal.

Sólo tomates y queso para el almuerzo
Sin embargo, dice que no ha recibido ninguna advertencia de las autoridades de la Dirección General de Migración y Extranjería de Nicaragua sobre deportarlo, por el contrario, la casa en que se encuentra pertenece a la Juventud Sandinista de dicho barrio. Pero la vida se le ha complicado, ya que las empresas que financiaban al organismo que dirige dejaron de hacerlo, y ahora no cuenta con un salario para comprar alimentos.

“En realidad me la he estado jugando, ya que no tengo ni dónde poner mi ropa, un día de estos comí tomate y queso, nada más que eso; me quedé asustado cuando me tocó comerme eso de almuerzo”, aseveró Cabezas, ya que dice no querer molestar a su familia en Costa Rica pidiéndoles dinero.   

Por el contrario, dio a conocer que se están haciendo las gestiones para abrir una oficina de “Déjame Vivir en Paz” en Nicaragua, la que estaría conformada por jóvenes voluntarios que deseen defender el medio ambiente.

Organismo de derechos humanos lo amenazó
Sobre las amenazas, Cabezas recordó que a través de llamadas a su celular y en cuenta de Facebook le hicieron llegar mensajes como: “Hijo de p… tico, te vamos a matar”, “desgraciado” y “vende patria”.

Pero las amenazas no han cesado, y hace una semana recibió una notificación en su correo electrónico de un organismo costarricense, “defensor de derechos humanos”, en la que le advierten que en Costa Rica tiene pendientes con la justicia. Para no echarle “leña al fuego”, el ambientalista prefirió omitir el nombre del organismo y de la persona que lo amenazó, pero negó haber cometido algún delito.

Finalmente, dijo que buscará legalizarse en el país y que, por el momento, no regresará a Costa Rica, ya que teme por su vida.