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El jefe del Estado Mayor General del Ejército de Nicaragua, mayor general Óscar Balladares, confirmó que un helicóptero de origen desconocido y que no fue autorizado a sobrevolar el territorio nacional, aterrizó en la región de Raití, departamento de Jinotega y zona fronteriza con Honduras, presumiéndose que desembarcó a cuatro extranjeros de identidad desconocida.

“Las autoridades de ese territorio nos informaron la presencia de un helicóptero civil en la zona, consultamos por radio a Aeronáutica Civil y a la Fuerza Aérea, y nos confirmaron que no había ningún plan de vuelo autorizado en esa región, entonces procedimos a mandar una patrulla al lugar y nos encontramos con estas cuatro personas de las cuales no podemos decir nada más, porque aún no se sabe ni la veracidad de sus pasaportes”, enfatizó el mayor general Balladares.

Del helicóptero se desconocen detalles relacionados con el modelo o matrícula. Y sobre los presuntos ocupantes detenidos, de acuerdo con sus pasaportes, dos son de nacionalidad hondureña y dos de origen colombiano.

El mayor general Balladares insistió en que aún no se sabe si el helicóptero es de procedencia hondureña o nicaragüense, “solo sabemos que bajó a este territorio, dejó a los cuatro ciudadanos y se fue”.

El alto oficial del Ejército de Nicaragua agregó que los sospechosos, al ser detenidos, argumentaron que andaban buscando oro en la zona, “lo cual es poco creíble, porque para realizar esta actividad de buscar minerales, se requieren permisos particulares de las instancias correspondientes y además no se hace de esa manera”.

El mayor general Balladares también consideró importante mencionar que al otro lado de la frontera, en territorio hondureño, en la misma dirección donde aterrizó el helicóptero, hay gran actividad del crimen organizado, y “es por eso que mantenemos bastante resguardo para que no se contamine el territorio nicaragüense, actualmente allí tenemos más presencia de militares que hace cinco años”.

Ayer, a mediodía, la información que manejaba el Ejército es que los cuatro presuntos extranjeros permanecían en manos de la Policía del municipio de Wiwilí, a 110 kilómetros de Jinotega, allí serían entregados a la Policía Nacional para que junto con Migración y Extranjería confirmen su nacionalidad y averigüen qué andaban haciendo, realmente, en Raití.