• Bogotá / Cartagena, Colombia |
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  • ACAN-EFE

Dos artefactos de escaso poder estallaron ayer en las inmediaciones de la Fiscalía colombiana y de la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, sin causar víctimas ni daños, pocas horas antes del inicio oficial de la VI Cumbre de las Américas.

El portavoz de la Policía Nacional colombiana, Alberto Cantillo, explicó a Efe que no hubo muertos o heridos en los incidentes, que se registran horas después de la llegada a Colombia del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a la Cumbre de las Américas, que se celebra en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias.

Agregó que por el bajo poder de los explosivos, estos no afectaron edificaciones cercanas, entre ellas las de la Fiscalía colombiana y la sede de la Embajada de Estados Unidos, en Bogotá, que está todavía más lejana.

Los explosivos fueron abandonados en un separador de una avenida próxima a las dos instalaciones, en el occidente de Bogotá.

Por su lado, el director de Seguridad Ciudadana, general Rodolfo Palomino, dijo a periodistas que, efectivamente, hubo explosiones, pero que “no hay escenario de riesgo” y tampoco “personas heridas ni edificaciones afectadas”.

Agregó que expertos en explosivos hacen las verificaciones del caso, al tiempo que hizo un llamado a la tranquilidad e invitó a la población del sector a retomar sus actividades normales.

Hasta el momento nadie se ha atribuido las explosiones.

Obama, el invitado más esperado
Mientras se vaciaba de turistas y de vendedores ambulantes, la súper protegida Cartagena de Indias vivió ayer una frenética actividad con la llegada de los presidentes, entre ellos el estadounidense Barack Obama, y reuniones maratonianas previas a la VI Cumbre de las Américas.

Esa intensidad contrasta con unas calles vacías de gente común, que ha visto restringidos sus paseos en la que a diario es una urbe bulliciosa, como corresponde a cualquier lugar del Caribe, hoy bajo el ojo atento de 20,000 policías.

Ya en los dos últimos días habían llegado a Cartagena algunos presidentes, entre ellos el chileno Sebastián Piñera y el mexicano Felipe Calderón, pero el primero en hacerlo ayer fue el boliviano Evo Morales.

Y tras una procesión de mandatarios arribó el más esperado: Barack Obama.

Las reuniones políticas se registraron en varios frentes, uno de ellos fue el denominado Diálogo Político entre actores sociales y cancilleres, en el que participaron algunos presidentes como el anfitrión, el colombiano Juan Manuel Santos, y el boliviano Morales, encargado de la clausura.

Morales aprovechó el púlpito, pero sobre todo la presencia de la secretaria de Estado de EU, Hillary Clinton, para pedir que la Casa Blanca se ponga del lado del resto de América, y así acabar con la exclusión de Cuba en estas cumbres, y apoye a Argentina en su reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas, hoy británicas.

«Le pido a la secretaria de Estado que se sume a todos los países de América a la iniciativa de convocar a Cuba a todas las Cumbres de las Américas», dijo Morales.

Y entre aplausos agregó: «Espero que EU se pueda sumar a decir que Malvinas es de Argentina, porque Malvinas es de América», a lo que el canciller argentino, Héctor Timerman, respondió con un gesto de agradecimiento.

Ese apoyo a la reclamación argentina de soberanía sobre las Malvinas también vino del canciller peruano, Rafael Roncagliolo.

No hay acuerdos sobre temas claves
Pero el panameño Roberto Henríquez, en unas declaraciones a medios de su país, dejó las cosas claras: si bien Malvinas y Cuba “exigieron mucho tiempo” de discusiones, no hay acuerdos definitivos.

Tampoco hay consenso en el debate sobre drogas, el tercer asunto espinoso de esta cumbre. Aun así, el mandatario guatemalteco, Otto Pérez Molina, volvió a defender la despenalización a su llegada a Cartagena, donde aseguró que “seguir haciendo lo mismo” en la lucha contra el narcotráfico es “estar fuera de lugar”.

Fue su colega salvadoreño, Mauricio Funes, quien reconoció antes de partir a Cartagena que en este tema no se han puesto de acuerdo ni siquiera los centroamericanos, ya que en su caso, más que la despenalización, busca ayuda internacional para su plan de seguridad.

Para ello, las naciones centroamericanas celebrarán este sábado una reunión, antes de la Cumbre, para buscar una posición común frente a las drogas, al ser esta una de las regiones más afectadas por la violencia derivada del narcotráfico.
Santos muy activo
Durante la jornada de este viernes 13, el presidente más activo fue el anfitrión, el colombiano Santos, quien además de participar en el Diálogo Político inauguró el Foro Empresarial de las Américas, el primero que se celebra en el marco de estas cumbres.

“Si hay algo por lo cual nosotros los latinoamericanos debemos avergonzarnos --y yo siento vergüenza como dirigente-- es la tremenda inequidad que tenemos en este continente. Esa inequidad nos impide realmente progresar”, afirmó Santos sin tapujos ante los cancilleres de las Américas, región en la que viven 177 millones de pobres.

También frente a Hillary Clinton, quien después afirmó que las Américas necesitan de la sociedad civil, “más que nunca”, para avanzar en las desigualdades sociales y étnicas.

Precisamente la pobreza y la desigualdad son dos de los temas centrales de la VI Cumbre de las Américas, que incluye otros como seguridad, acceso a las tecnologías, integración física, desastres naturales y medioambiente.

Además de Morales y de Obama arribaron ayer a esta ciudad del Caribe colombiano la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper.

Y estaban pendientes las llegadas de los presidentes Fernando Lugo, de Paraguay; Cristina Fernández, de Argentina; Ollanta Humala, de Perú; y Dilma Rousseff, de Brasil, además de primeros ministros y de presidentes de países del Caribe anglófono.

Medios venezolanos y colombianos señalaron que por recomendación de sus médicos, Chávez, enfermo de cáncer, no llegará hasta mañana sábado, y tan solo permanecerá unas horas en Cartagena.