• León |
  • |
  • |

La muerte de cuatro inhalantes de pega en menos de 20 días, y el supuesto ingreso de cuatro pacientes más al Hospital Escuela “Óscar Danilo Rosales Argüello”, Heodra, con síntomas de intoxicación aparentemente provocados por el mismo producto, ocasionó alarma este fin de semana en León.

De acuerdo con una fuente policial, el caso es investigado con detenimiento después que se conoció que existen expendios que comercializan pega a granel, la que supuestamente está siendo adulterada con otros químicos, como “zéner”, utilizado en la industria como diluyente de pintura.

En la localidad, al menos 200 niños y adolescentes, de entre ocho y 16 años, deambulan por las calles inhalando pegamento amarillo, y es común observarlos en los alrededores del antiguo edificio de la Estación de Ferrocarril, el Mercado “Santos Bárcenas”, la Terminal de Buses Interurbanos, y en sectores periféricos de los repartos del sureste de la ciudad, como el “Rubén Darío”.

También se identifican focos de menores inhalantes en el barrio indígena de Sutiaba, y en gasolineras y en negocios ubicados en el Centro Histórico.

¿Que oliero?
Mientras las investigaciones policiales avanzan, el Ministerio de Salud, Minsa, descartó que exista adulteración en la pega que se expende, sin embargo, a través de un comunicado, el Proyecto Chavaladas, la Asociación Niñas y Niños del Fortín, y “Mary Barreda”, hicieron un llamado a las autoridades a intensificar las investigaciones y las acciones para determinar el tipo de sustancia que inhalaron las víctimas.

El escrito comparte la preocupación por la falta de regulación en la venta y comercialización de la “pega amarilla”, producto comúnmente utilizado en las zapaterías, y que supuestamente ocasionó los decesos y las intoxicaciones.

Hedora: Solo rumores
Sin embargo, el doctor Ricardo Cuadra, Director del Hospital de León, calificó de rumor cualquier información sobre los intoxicados por inhalación de pegamento.

“Es algo que se está rumorando, pero que no es nada oficial, puedo decir que aquí en el hospital estamos atendiendo a la población, y referente a los fallecidos, estos tienen que ver con problemas relacionados con la diabetes, derrame cerebral, hipertensos, problemas hepáticos y otras dolencias”, dijo el funcionario, indicando que no han tenido oficialmente ningún fallecido por inhalación de pegamento.

No obstante, Juan Benito Somarriba, representante del Instituto contra el Alcoholismo y la Drogadicción, confirmó que son siete los intoxicados, entre los que se encuentran cuatro fallecidos de 14, 17, 22 y 30 años.

“Estas siete personas han sido atendidas en el hospital, unos fueron dados de alta, otros abandonaron el centro asistencial y posteriormente fallecieron”, afirmó Somarriba.

Las víctimas
La primera victima por inhalación de pega fue Juan Carlos González, de 24 años, oriundo del anexo de la Villa 23 de Julio, quien ingresó al hospital en estado agónico el viernes 13 de abril, y murió horas después de haber abandonado el centro asistencial.

El segundo en fallecer, el pasado 1 de mayo, fue Edwin Antonio Olivas Katín, de 17 años, vecino del reparto “Rubén Darío”, quien presentó dolores pulmonares, cansancio al respirar, ardor de la vista y picazón en la piel.

El cuerpo de Olivas Katín fue hallado en las inmediaciones del supermercado El Ahorro, en el sector de la Terminal de Buses en el barrio El Coyolar. Echaba abundante sangre por la nariz.

Tres días después murió Moisés Abraham Caballero, de 22 años, habitante del anexo de la Villa 23 de Julio, con síntomas similares.

El cuatro fallecido fue un adolescente de 14 años, cuya identidad no fue obtenida.

15 años inhalando
La señora Ana Julia Salinas Rojas, progenitora de Juan Carlos --el primer fallecido-- afirmó que su hijo tenía 15 años de inhalar pega, y que nunca presentó ningún síntoma.

“La pega que últimamente consumía mi hijo era blanca y con olor a menta, esa pega fue la que lo mató, porque él mismo comentó que era una pega compuesta con otros productos, era más poderosa”, recordó la madre, quien asegura haber entregado a las autoridades de salud el frasco que contenía la última porción de pegamento que utilizó su hijo, para su respectivo análisis.