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Reclamar el pago completo de la manutención alimenticia para su hija, por el incumplimiento del padre a una orden judicial, le valió una demanda por un delito que ni siquiera le han aclarado ni las autoridades de la Comisaría de la Mujer, ni del Ministerio Público, quienes solo le dicen que es un supuesto “acoso”.

La acusada es la doctora Rosa Carolina Wilson, cuyo exesposo, Félix Pedro Balladares, nicaragüense que labora en la oficina de la Cooperación Canadiense ha levantado un proceso en su contra. La situación de Wilson fue denunciada por Sandra Ramos, Directora del Movimiento de Mujeres Trabajadoras “María Elena Cuadra”, MEC.

Cuadra señala que Balladares recurre a tal acción por las llamadas telefónicas y por los correos electrónicos realizados por su abogada y el MEC, que únicamente reclaman el cumplimiento de una demanda alimenticia de US$640, que el supuesto acosado no entregó completa por cinco meses, por lo cual solicitaban un arreglo. Pero ni Balladares ni su abogado respondieron a los llamados.

“Quienes le hemos llamado somos nosotras y su abogada --dijo Ramos--, así que nos acuse a nosotras y no a la madre de su hija, quien es su sustento y la está afectando gravemente”, especificó Cuadra.

La directora del MEC agregó que hay una docena de casos que han enviado a la procuradora de la mujer, Debora Grandison, en la que los hombres que para evadir sus responsabilidades acusan a las mujeres por supuesto acoso.

Karen Sequeira, defensora de la doctora Wilson, destacó que en 2010 el juez impuso una resolución de pago por alimentación por un monto de C$9,000, sin embargo, dadas las necesidades de la niña, hubo una solicitud de reforma, y por resolución judicial se dictó el pago de US$640, pero Balladares continúo entregando solo C$9,000.

Pensión se redujo en apelación

El caso fue luego apelado ante el Tribunal de Apelaciones de Managua, donde Balladares logró reducir la pensión.

“Sin importar esto, él (Balladares) anteriormente incumplió con una resolución judicial, e independientemente de que luego logró reducir la cantidad, él debió cumplir con la resolución judicial, y por eso estamos reclamando”, dijo Sequeira, a quien le extraña que el caso se radicara en el Distrito VII, cuando ninguna de las partes vive en la zona.

Así mismo, consideró violatorio a los derechos de su defendida que ni la Comisaría de la Mujer ni la fiscal a cargo le entregue copia de la acusación, alegando solo que está acusada por “acoso”.

El Nuevo Diario llamó a la oficina de la Cooperación Canadiense, donde solo nos dijeron que Balladares estaba fuera del país, y que llamásemos cuando este regresara, sin embargo, los funcionarios de dicha entidad no quisieron ofrecer una fecha exacta, ni otra forma de comunicarse con él. Acto seguido, cortaron la comunicación telefónica.

La doctora Wilson asegura que tiene dos años sin mediar palabra alguna, ni por vía telefónica ni por correo electrónico con su exmarido, y lo único que quiere es que Balladares entregue la parte de la pensión alimenticia que el juez ordenó y que no entregó a su hija.