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La muerte de seis inhalantes de pega --de entre 14 y 30 años-- en la ciudad de León, ha encendido las alarmas entre zapateros, expendedores de este producto y autoridades policiales y sanitarias, ante la sospecha de que los decesos se produjeron por la inhalación de pegamento adulterado con “zéner” o diluyente para pintura.

El Nuevo Diario consultó al doctor Hugo España, toxicólogo y especialista en habitología del Instituto de Medicina Legal, IML, quien declaró que una cantidad importante “un litro, por ejemplo, mata inmediatamente, pero cuando el consumo es mínimo pero gradual, puede pasar hasta un año consumiéndose sin provocar afecciones inmediatas”.

No obstante, el galeno recalcó que todo depende también “de las enfermedades que la persona inhalante, padezca”.

Cuando el consumo es gradual, el inhalante de pega con “zéner” llega a padecer un deterioro en todo el organismo, principalmente en la medula ósea, “y esto puede provocar retardos mentales”, advirtió el médico.

Daño crónico
El consumo de “zéner” en cantidades regulares, deja un daño crónico en todo el organismo, principalmente en el cerebro y en los pulmones. Sin embargo, el doctor España agrega que si se trata de cantidades fuertes, la muerte llega por hemorragias y edemas, tanto pulmonares como cerebrales, “aunque es difícil decir en cuánto tiempo puede expirar la persona, pues todo depende de la alimentación, del estado anímico, de salud y del peso corporal de la persona”.

En relación con los síntomas que presenta un inhalante de pega alterada con “zéner”, estos van desde ardor en los ojos, irritabilidad en la garganta, ardor quemante en la boca del esófago y en todas las vías aéreas, también “provoca mareos, y la persona se siente como embriagada”, detalló.

La adicción
El toxicólogo explicó grosso modo cómo se produce la adicción: la inhalación de pegamento para zapato activa los neurotransmisores de la excitabilidad e inhiben los neurotransmisores del dolor. Cuando estas personas sufren un bajón de las energías que la droga produce, “en este caso de la pega, vuelven a la realidad, y es cuando inhalan nuevamente”, puntualizó.

Esta descompensación o bajón provoca en la persona depresión, irritabilidad, sofocación, tristeza y llanto, entre otras emociones. “Esto dependerá de la cantidad y el tiempo que lleva inhalando”, indicó el experto.

El doctor España señaló que hay personas que están predispuestas, según las emociones, a la adicción, que es clasificada como la enfermedad de las emociones.