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A pesar de que en el mercado internacional el precio del barril de petróleo ha registrado un descenso considerable de hasta un 10.71%, ya que en las dos últimas semanas el crudo ha pasado de un promedio de US$106.16 a US$93.98, hasta el cierre de ayer, la mala noticia para los usuarios de energía es que de mantenerse esa tendencia a la baja, esta probablemente no se verá reflejada en la tarifa eléctrica.

Así lo consideran algunas fuentes del sector energético, quienes aseguran que la caída del precio del crudo supone una reducción de los costos para la producción de energía, pero no precisamente en la facturación del servicio.

Por el contrario, el gobierno continuará en su proceso de revisión tarifaria con tendencia al alza, tal como ha venido ocurriendo desde hace varios meses.

“Si baja el petróleo debería bajar un poco el precio mayorista. Hay un impacto positivo, porque el 70% de la energía que se produce en Nicaragua es a base del petróleo. Hay una tendencia de reducir los costos de producción, pero un impacto en la tarifa eléctrica solo podría ser si lo permiten las políticas tarifarias actuales y es bien sabido que hay una gran deuda por los subsidios”, dijo una fuente.

El ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, indicó que por ahora no se puede adelantar el porcentaje del alza que podría sufrir la factura eléctrica en junio, ya que eso será definido conforme a los precios actuales del petróleo que estén vigentes en la semana de revisión.

“Si las proyecciones hacia futuro nos indican que esto (el precio del crudo) puede mantenerse o puede bajar más, estas cosas se toman en cuenta a la hora de hacer las evaluaciones correspondientes, sobre todo cuando están relacionadas con el costo de la energía eléctrica. Ya sea el cinco, cuatro, el tres, el dos, el uno o el seis (%); eso depende de qué es lo que vamos a tener dentro de 10 o 15 días”, indicó.

En febrero pasado, los usuarios asumieron un 9% del incremento en la tarifa eléctrica, mientras que otro 11% fue subsidiado por el Gobierno a través de los préstamos de Alba Caruna, que desde el 2010 a la fecha superan los 150 millones de dólares.

Está previsto que el próximo mes las autoridades del Instituto Nicaragüense de Energía, INE, y el Ministerio de Energía y Minas, MEM, se reúnan para una nueva revisión en la tarifa, y acordar un reajuste que extraoficialmente se calcula en un 5%.

Cairo Amador, miembro de la Junta Directiva de Procompetencia, señaló que los organismos de defensa de los consumidores deben velar por los intereses de los usuarios para que el próximo reajuste tarifario vaya acorde con el comportamiento del petróleo a nivel internacional.

“Aparentemente, lo que hay es una especie de especulación de una expectativa de descenso a nivel internacional que todavía no está claro. Eso (la energía) tiene un órgano regulador que es el INE (…) Los organismos de defensa de los consumidores son los que deberían de estar en esto”, consideró.