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El director del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua, Irtramma, Francisco Alvarado, consideró que el sector taxi de Nicaragua no corre el riesgo de desaparecer ante la proliferación de las “caponeras”, y aunque reconoció que la institución que dirige necesita más recursos económicos para regularlas, aseguró que están haciendo lo posible para ordenar este servicio.

Omar Miranda, vocero de la Federación Nicaragüense de Cooperativas de Taxis, Fenicootaxi, señaló que están en riesgo de ir a la quiebra debido a la irresponsabilidad de las alcaldías en algunos departamentos, que continúan aprobando concesiones a dueños de “caponeras” y triciclos, y afirmó que el trabajo de unos 4 mil 500 socios de dicha Federación está en peligro.

“No creo que los taxis vayan a desaparecer, porque la caponera no es un medio que le puede hacer a usted una carrera de Las Brisas al Reparto Schick, por ejemplo, no intercomunican zonas de Managua, sino que están para funcionar en la cuenca de Managua y las zonas suburbanas; y en este sentido el pasajero que aborda una caponera no es el pasajero de un taxi”, dijo Alvarado.

Irtramma necesita más recursos

El director de Irtramma afirmó que las “caponeras” no están trabajando en el casco urbano de la capital, sino que solo están llegando a donde el transporte formal no tiene capacidad de prestar el servicio.

“Esto es una tarea diaria, hay que trabajar duro, porque lo que sí hay es un crecimiento de mototaxis ilegales que viene a afectar al que ya está instalado de manera formal. Necesitamos un trabajo permanente, y, obviamente, nos faltan recursos para hacer control, porque hay siempre una sobreoferta de estos servicios de manera no autorizada en los sectores de la cuenca, que les llamamos suroriental y suroccidental de Managua”, reconoció el funcionario del Irtramma.

Alvarado dijo que los recursos económicos irían dirigidos a la contratación de más personal para tener presencia en garitas vehiculares en las zonas de las carreteras a Masaya, la Norte, a Nejapa, para evitar que los conductores irrespeten los límites de territorio que tienen permitidos.