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Lo que empezó dando esperanzas para mejorar el intercambio comercial y personal entre dos naciones, terminó siendo un tema de disputa internacional entre dos gobiernos, y, según expertos, la mayor amenaza a la biodiversidad, ecosistema y navegabilidad del Río San Juan.

La noticia de la carretera de 160 kilómetros que Costa Rica comenzó a construir a finales de 2010, a lo largo de la ribera derecha del Río San Juan, explotó hasta octubre de 2011, pues hasta ese momento pobladores y organizaciones ambientalistas de la zona advirtieron el peligro que representa la obra tica.

El presidente del Foro Nacional de Reciclaje, Fonare, Kamilo Lara, recordó que “al inicio no hubo mucha preocupación” entre los lugareños, porque el “movimiento” al otro lado del río no sugirió gran impacto, sino que más bien generó “interés” y “entusiasmo” entre quienes se dedican al comercio y tienen familiares en ambas tierras.

Pero señaló que en septiembre del año pasado, organizaciones ambientales como la Fundación Amigos del Río, Fundar, comenzaron a llamar la atención de Fonare respecto a la construcción tica, ya que se intensificó la presencia de maquinaria pesada cercana al afluente.

Disminuyó la pesca

Además, dijo Lara, las personas que se dedican a la pesca comenzaron a notar que había poca concentración de peces y camarones, debido a la sedimentación que estaba cayendo al río.

El presidente del Fonare contó que ese mismo mes decidieron hacer una “visita privada” al lugar para constatar las denuncias. Y así fue. De El Chile hasta El Castillo la situación era tal como la habían descrito los locales. Luego, en una segunda visita en octubre, lograron contabilizar hasta ocho frentes que realizaban el trabajo de abra y destronque, y observaron la falta de drenajes (alcantarillas y puentes), pues en el San Juan desembocan seis ríos, entre ellos el Sarapiquí y el Colorado.

Sin embargo, Lara indicó que a pesar de los daños confirmados hasta ese momento, muchos pobladores no se inclinaban por denunciar la situación argumentando “vecindad” y el hecho de tener familiares del lado tico.

Alcalde de El Castillo justifica carretera

Posiciones como esas persisten a esta fecha. El alcalde de El Castillo, Bernardo Oporta, expresó que no puede sacrificar la buena vecindad por la carretera, a la que, incluso, le ve el lado bueno, por cuanto los pobladores de su municipalidad tendrán al alcance un medio de transporte más rápido.

Oporta también señaló que si el Gobierno Central no los ha tomado en cuenta para tomar una posición, ni él ni sus homólogos de San Carlos y San Juan de Nicaragua lo harán.

END destapó la olla

La construcción de la carretera tica, que en Nicaragua fue dada a conocer públicamente por El Nuevo Diario, END, provocó que el gobierno del presidente Daniel Ortega denunciara al Estado de Costa Rica ante la Corte Internacional de Justicia, CIJ, de La Haya, mientras que el Fonare y la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible, Fundenic, lo hicieron ante la Corte Centroamericana de Justicia. Ambas a mediados de diciembre pasado.

La demanda de Nicaragua ante la CIJ abrió un nuevo capítulo en los enfrentamientos con Costa Rica, pues meses atrás ambos países habían comenzado una disputa fronteriza por el territorio de Harbour Head, al que el país sureño llama Isla Calero. Nicaragua también llevó este caso hasta el máximo tribunal internacional.

Organizaciones ambientalistas nicaragüenses y costarricenses han advertido graves daños al Río San Juan por la carretera tica. Lo último es que el Fonare solicitó al gobierno de Ortega que active la alerta amarilla, porque con la entrada del invierno la sedimentación que cae al río por la erosión que causa la obra tica, podría aumentar en un 1000%.

Es decir, que una vez concluido el período de lluvias, la cantidad de sedimento que cae al río podría llegar a ser de 100,000 toneladas por día.

Todos esos daños fueron admitidos la semana pasada por la presidenta costarricense Laura Chinchilla, luego de que el diario La Nación publicara una serie de reportajes en los que revela que la carretera se construyó sin un solo plano que señalara el trazado para abrir el camino, ni cuáles debían ser sus características.