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La salud es un estado integral de bienestar, no solo es ausencia de enfermedad, señala la Organización Mundial de la Salud, OMS. Entonces, para María Teresa Blandón, Directora del Movimiento Feminista de Nicaragua, MFN, esto se simplifica en que disfrutamos de la salud cuando tenemos una vida de calidad.

Pero en el marco del ‘Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres’ que se celebró ayer, todo indica que “en Nicaragua no andamos bien en este tema, pues hay problemas históricos que no se han logrado resolver y se han ido acumulando a lo largo de los últimos 30 años”.

Blandón se refiere específicamente a la falta de información oportuna y apropiada, al deterioro de los servicios públicos de salud, además de la reducción del Presupuesto General de la República, “pues en este país se invierte muchísimo menos que en los otros países centroamericanos”.

Para Blandón, esto significa que a los hombres y a las mujeres no se nos ha enseñado a cuidar de nuestra salud de una manera integral.

Dentro de este fardo de problemas, Blandón adjuntó dos componentes más, uno de ellos es la pobreza. “La pobreza”, dijo, “afecta severamente el estado de salud de hombres y mujeres, pero la violencia de género que esta enraizada en la sociedad, afecta de manera particular la salud de las mujeres adultas, jóvenes, adolescentes y niñas”, especificó.

A esta problemática no se le da solución con un artículo de opinión en los medios de comunicación, tampoco con campañas temporales ni jornadas de salud desarrolladas por los CPC o por la Juventud Sandinista, opina la dirigente, y añade que hay que hacer mucho para enfrentar los problemas que afectan la salud de las féminas.

La desigualdad es otro de los grandes problemas de salud en las mujeres, y esto tiene que ver, señala Blandón, “conque la sociedad no las trata con respeto, los hombres que las rodean y forman parte de sus vidas, las explotan, abusan y ejercen violencia”, sostuvo, a la vez que hizo hincapié en el que “el Estado tampoco invierte lo suficiente para que las mujeres tengamos un estado de salud óptimo, lo ven como un gasto social, y eso ha sido un problema con todos los gobiernos”.

En esa línea, comparó a Guatemala, que siendo igualmente un país pobre, invierte US$20 per cápita en salud, mientras Nicaragua no llega ni a los US$7.

Estadísticas deprimentes

Según informes de la OMS, Nicaragua en 2008 apuntaba a una tasa de mortalidad materna de 89% por cada 100,000 nacidos vivos, “si lo comparamos con España, donde esa misma tasa es del 6%, entonces tenemos 17 veces más muertes maternas que en resto de los países latinoamericanos”, indicó Blandón.

Por otra parte, Nicaragua es el país de América Latina con mayor proporción de embarazos en adolescentes. “Casi treinta de cada cien embarazos se dan en chavalas de entre 15 y 19 años, y esto significa mas riesgo de mortalidad, más pobreza y más discriminación”, subrayó la experta.

Este problema, como lo llamó Blandón, se da porque no hay educación sexual científica, rigurosa y basada en un concepto de derechos en las escuelas, en el seno familiar, tampoco en los medios de comunicación. “Si las vías de información que tienen estas adolescentes son las iglesias, estas no hablan de sexualidad, sino de abstinencia, de vergüenza, de asociación del pecado con la culpa, por eso las campañas del uso del condón tienen poco impacto”, subrayó.

Para esta feminista, hay demasiada ignorancia en cuanto al tema de la sexualidad, y en torno a la salud sexual y reproductiva, pero asegura que no debemos dejar toda la responsabilidad en los adolescentes y jóvenes cuando la sociedad civil y el Estado, las instituciones públicas y privadas no han hecho todo lo que deben hacer para que estas personas, que están empezando a vivir y a experimentar, tengan la información adecuada.

Debilidades de las campañas de salud

Las campañas que hace el Gobierno son buenas y necesarias, pero son insuficientes. Así calificó Blandón al tratamiento de la salud en el país. Como ejemplo ilustró los casos de mujeres adultas a quienes en estas campañas se les recomienda prevenir las infecciones de transmisión sexual, ITS, el virus del papiloma humano para evitar el cáncer cérvico-uterino, se les indica también realizarse la mamografía o mastografía, así como el papanicolao regularmente, pero cuando van a los centros de salud a veces no las atienden.

Y cuando son atendidas, sucede otro fenómeno: los resultados llegan dos o tres meses después, o quizá visitan la unidad de salud por un cáncer que está iniciando, pero les dan cita para seis meses más tarde.