Jorge Eduardo Arellano
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El embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, entregó ayer las cartas credenciales al presidente Daniel Ortega pidiéndole que cuando haya diferencias, “se puedan discutir de manera respetuosa”. El mandatario, por su parte, advirtió a todos los que opinan, “que estén dispuestos a que les respondan”, en referencia a los embajadores que han comentado sobre la situación nacional.

“Aquí todos tenemos derechos a opinar, pero el que habla, que esté dispuesto a que le respondan. Todos tenemos derecho a opinar. Nosotros pedimos respeto, respeto, es todo lo que pedimos”, expresó Ortega
El mandatario le dio la bienvenida al diplomático, a quien llamó hermano, “pues los yanquis también son hermanos”, y también despidió a la embajadora Francesca Mosca, jefa de la Delegación de la Comunidad Europea para Centroamérica, por quien pidió respeto y quien no estuvo presente en el acto.

“Le pedimos a la señora Francesca Mosca que tenga buenos recuerdos a pesar de todo lo que pasó. Confiamos que continuará trabajando en Europa a favor de ese convenio (el Tratado de Asociación entre Centroamérica y la Comunidad Europea)”, dijo. Y es que en un acto público hace unos meses calificó como migajas la cooperación europea y a los donantes les dijo “moscas que se paran sobre la inmundicia”, después de que Mosca opinó sobre la cooperación venezolana y pidió transparencia en la misma.

“No es retórica”

“Nuestro compromiso con el pueblo nicaragüense no es mera retórica, es algo traducido en hechos”, dijo Callahan en su alocución. Luego mencionó los proyectos que el gobierno de Estados Unidos ejecuta en el país y agregó que “buscarán más y mejores maneras de demostrar su compromiso como nación”.

Ortega no criticó al gobierno norteamericano, pero sí pidió a sus conciudadanos respeto a los estadounidenses, quienes, “igual que nosotros, los nicaragüenses, decidirán a quién elegirán en las próximas elecciones de noviembre”.

“¡Bienvenidos, están en Nicaragua, la tierra de Rubén Darío y Augusto Sandino!”, atinó a decir el mandatario a Callahan y su esposa. Después dijo ante los matagalpinos, donde se realizó el acto en el que también inauguró un tramo de carretera, que lo ideal hubiese sido que esta ciudad fuese la capital del país.

Ortega también recibió las cartas credenciales de la embajadora de Alemania, quien prometió que su país continuará trabajando con Nicaragua.