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El canciller Samuel Santos confirmó ayer que Colombia solicitó la extradición de Gonzalo Rugeles Pérez y de Javier Darío Euscategui, sin embargo, dijo que las autoridades están “estudiando” la solicitud a fin de que “la respuesta sea satisfactoria para ellos y para nosotros”.

“Tenemos que estudiar la solicitud de ellos. O se les juzga aquí, dependiendo de cómo sean las prioridades que en ese momento el Gobierno o el sistema judicial nicaragüenses tenga al respecto”, dijo Santos a los periodistas luego de un acto protocolario donde recibió una donación del gobierno de Taiwan.

Los colombianos fueron acusados por el Ministerio Público nicaragüense de tripular aviones cargados de cocaína y de ser miembros del crimen organizado. En tanto, Colombia los pide porque allá son acusados por los delitos de concierto para delinquir, hurto y falsedad en documento privado y público.

Por su parte, la embajadora de Colombia en Managua, Luz Stella Jara Portilla, declaró ayer que oficialmente no tiene ninguna información al respecto.

Rugeles Pérez y Darío Euscategui fueron detenidos el pasado 26 de mayo, tras haber sido circulados por la Interpol a pedido de Colombia, ya que el 18 de marzo robaron la avioneta Beechcraft, matrícula HK-4406, de la empresa Aerocapital, que despegó en el Aeropuerto Internacional El Dorado, en la capital colombiana, con la ruta Bogotá-Roatán, desapareciendo en el trayecto.

El Código Penal en su artículo 18 establece los requisitos de extradición, entre los que resalta que para que proceda la extradición el reclamado no debe estar siendo juzgado o condenado por delitos cometidos en Nicaragua, con anterioridad a la solicitud de extradición. “No obstante, si es declarado no culpable o ha cumplido su pena, podrá decretarse la extradición”, añade el inciso h del citado artículo.

Sala de lo Penal decidirá

Según el Código Procesal Penal, la facultad de conceder o denegar la extradición corresponde a la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia, que tiene 30 días para decidir.

“Pero las decisiones que esta tome se pondrán en conocimiento del Estado requirente o requerido por medio del Poder Ejecutivo. En este último caso, se acompañarán los mismos documentos y se llenarán los mismos trámites que exige esta Ley para todo país que los solicite”, contempla el artículo 350.

El CPP establece que cuando la solicitud se realice, el Estado requirente debe presentar los datos de identificación del imputado o reo; los documentos comprobatorios de un mandamiento o auto de detención o prisión judicial o, en su caso, la sentencia condenatoria firme pronunciada; la copia auténtica de las actuaciones del proceso, que suministren prueba o al menos indicios razonables de la culpabilidad de la persona de que se trata; y la copia auténtica de las disposiciones legales sobre calificación del hecho, participación atribuida al infractor, precisión de la pena aplicable y sobre la prescripción.

Las acusaciones

La Fiscalía General de Colombia detalla en su acusación, que la aeronave que piloteaba Javier Darío Euscategui salió a las 4:15 am, pero desapareció una hora después de los radares, a la altura del municipio de Carepa, en Antioquia. La nave fue interceptada por un avión plataforma de la Fuerza Aérea Colombiana, que lo siguió hasta el meridiano 80, donde el monitoreo fue entregado a las autoridades hondureñas.

La investigación de la Policía Nacional de Colombia precisa que el día cuando la aeronave fue robada, ingresaron al aeropuerto dos vehículos. En uno de estos venía un funcionario de la empresa y cuatro pasajeros que están capturados, y en el otro los pilotos, “quienes abordaron inmediatamente sin ser identificados plenamente en plataforma”.

“La Policía Nacional estableció que no se trata de los tripulantes oficiales del avión de Aerocapital, quienes fueron suplantados por los individuos que el 18 de marzo se encargaron del vuelo”, informó el Área de Relaciones Estratégicas de la Policía colombiana el pasado 10 de mayo.

La acusación del Ministerio Público en Nicaragua dice que los colombianos fueron contactados por Francisco García, alias “El Fresa”. Agrega que ambos tenían ocho años de laborar para la organización criminal, siendo su función el trasiego aéreo de cocaína, para lo cual utilizaban aviones King 200 y 300, debido a la capacidad de estos para transportar droga.