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Más de 100 reos que se encuentran detenidos en las celdas preventivas de la Policía Nacional de  Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur, reclamaron a las autoridades que les mejoren las condiciones básicas en el reclusorio, tras amotinarse en horas de la mañana de ayer, según informó el subcomisionado Rolando Coulson, jefe de la Secretaria Ejecutiva de la Policía de Bluefields.

La protesta, donde los reos quemaron objetos dentro de las celdas provocando una gran cantidad de humo, provocó que efectivos policiales realizaran disparos al aire para controlar la situación que duró al menos dos horas.

El jefe policial detalló que para lograr controlar la situación, persuadieron a los reos por la vía del diálogo, por lo que se conformó una comisión integrada por los jefes policiales de la RAAS, por el delegado de Gobernación  Wilfredo Jarquín, por la Procuraduría General para los Derechos Humanos, y por el reo Erron Sharp.

Prometen revisar casos de retardación de justicia

Tras haber llegado a acuerdos con los reos, la delegada para los Derechos Humanos en el Caribe Sur, Isabel Álvarez, se comprometió a revisar el caso de la retardación de justicia que reclaman los privados de libertad.

Algunos reos que se encuentran detenidos llevan varias semanas sin ser puestos a la orden de un judicial, y otros a quienes ya se les dictó sentencia continúan en las celdas preventivas, por lo que demandan que sean trasladados al sistema penitenciario.

Además, reclaman servicios básicos, principalmente agua, de la cual carecen en las celdas.

La segunda jefa policial de Bluefields, comisionada Mayda Quiroz, dijo a los medios locales de Bluefields que también acordaron que el médico del Sistema Penitenciario atenderá a los reos de las celdas preventivas, se garantizarán las visitas conyugales y la práctica de deportes a los privados de libertad.

Las celdas preventivas de Bluefields albergan a unos 178 reos, peses a que solo tienen capacidad para el 50% de los detenidos, de los cuales el 80% ya están condenados y deberían estar en el Sistema Penitenciario.

Al cierre de esta edición, la calma había regresado a las celdas, donde los reos recibían visitas de sus esposas y familiares.