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El crecimiento desordenado de las urbanizaciones en la capital y su mala planificación están causando graves daños no solo a los mismos pobladores de los residenciales, sino a habitantes de barrios vecinos, mientras la falta de estructuras para reducir la velocidad de las aguas pluviales está causando inundaciones en algunos sitios.

En residencial Ciudad San Sebastián, en la comarca Las Jagüitas, del Distrito V, los vecinos indignados hasta crearon un espacio en la Web para hacer público su reclamo, pero a pesar de ello aún no reciben respuestas de la urbanizadora.

En esa residencial, 18 viviendas se han anegado recurrentemente, y hay familias que han optado por abandonar sus casas ante el peligro al que están expuestos.

Ciudad San Sebastián estaba contemplada para construirse en tres etapas con mil 982 viviendas, inicialmente el grupo que ejecutaba el proyecto era Desarrollo Sooner, pero los mismos afectados señalaron que al surgir un sinnúmero de reclamos, la constructora decidió vender la obra a Invercapital Aranxa.

Aunque el costo de las casas es elevado, y oscila entre US$34,950 y casi US$40,000, los trabajos y obras civiles no han sido los mejores.

Una de las que se quejan de ello es Scarleth Monge, ya que su vivienda se ha inundado en dos ocasiones, y la tercera vez como la lluvia paró, el agua llegó hasta la puerta. “Hemos perdido ropa y zapatos, y ahora están haciendo otros trabajos que solo hacen que el agua se estanque, y cuando llueve se rebasa y las casas que estamos en la parte baja nos inundamos”, declaró.

Ella y su esposo apenas tienen tres meses de habitar en el lugar, pero el colapso de las alcantarillas y la falta de capacidad para evacuar las aguas pluviales los está haciendo pensar en abandonar el lugar, tal como lo han hecho dos familias.

“Hay gente que perdió todo y se fue, y no les regresaron ni una cuota de lo que habían dado”, agregó otra de las afectadas, Ana Jilma Mendoza.

A pesar de los daños, la venta de lotes y los trabajos de construcción no se han detenido, la constructora, sin embargo, no niveló los terrenos, y hay casas que quedarán en alto y otras en una oquedad

Aguas pluviales inundan Las Enramadas

En el mismo Distrito V, pobladores de la comarca Las Enramadas acusan a la constructora Indhersa de no crear la estructura adecuada para que las aguas que bajan del residencial Mayales tengan un curso que no los afecte.

El terreno de 20 manzanas donde construyeron las casas era el desagüe pluvial natural, por tanto, ahora las aguas no tienen otra salida que la carretera, por lo que a un lado de la misma ya se ha formado un inmenso hueco producto de la intensidad de las corrientes.

“La carretera está más destruida, cuando llueve la gente tiene que esperar a que baje el agua para salir, los que construyeron no previeron qué hacer con el agua”, indicó Óscar Castañeda uno de los afectados.

Mientras, en la casa de David Hernández el agua llegó hasta el corredor, y en ese sector, producto de las escorrentías se perdió el poco revestimiento que aún tenía la carretera.

El párroco de la localidad, Leonel Baltodano precisó que el área verde en la zona es nula, lo que facilitó que las corrientes se intensificaran. “Los arboles hacían que se filtrara mejor el agua, pero hubo un desorden con la construcción”.

Los conductores de la ruta 262 también se han quejado del mal estado de la calle, pues esto provoca daños a los 24 buses que tienen, y que son unidades que ya significan un gran gasto para la cooperativa, por ser de las primeras que vinieron de Rusia y que no estaban adaptadas a climas tropicales.

El Nuevo Diario intentó conocer la versión de ambas urbanizadoras, pero en Invercapital Aranxa no hubo respuesta, y en Indhersa la recepcionista señaló que el administrador --que es el único autorizado a hablar--, no estaba. Se volvió a llamar y pidieron que nos comunicáramos hasta este lunes.