Jorge Eduardo Arellano
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El juez Primero de Distrito del Crimen David Rojas, quien condenó al padre Ernesto Cardenal a pagar 20 mil córdobas por el delito de injurias y luego lo declaró valetudinario por presunto respeto a sus derechos humanos, cometió prevaricato debido a que desde hace cinco años se había implicado en dicho caso.

Una fuente judicial confirmó anoche a EL NUEVO DIARIO que Rojas, el 28 de diciembre de 2003, brindó sus oficios de notario a Immanuel Zerger, el ciudadano alemán que buscaba acusar al sacerdote nicaragüense.

“El ahora juez Rojas le extendió a Zerger el poder notarial o poder especial para acusar al padre Cardenal y tal como se estila en estos casos, el alemán relató los hechos al notario Rojas, quien emitió un juicio de valor como tiene que hacerlo todo notario, y ahora, al conocer el mismo caso como juez, cometió prevaricato”, dijo la fuente.

“Ante Rojas, el acusador del padre Cardenal contó los hechos y el notario dio fe de conocerlo, lo advirtió sobre las consecuencias del juicio y lo instruyó para que procediera”, señaló nuestro informante, que pidió omitiéramos su nombre. “Rojas sabía que estaba implicado porque él instruyó al señor Zerger como fedatario público, aconsejó al otorgante para que ejerciera un acto de trascendencia en el actual juicio contra el padre Cardenal, porque sin el poder especial que extendió Rojas, el ciudadano alemán no habría acusado. Eso es prevaricato”, dijo la fuente.