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Unos pican piedras, otros recogen nancites o ayudan en algunas fincas en la recolección de café, otros están obligados a los quehaceres del hogar, en el tramo del mercado o mendigan para sus padres, hacen equilibrio y malabares cuando los semáforos están en rojo, a riesgo de su vida, esperando un córdoba.

Esta es la vida diaria de unos 238,000 niños, niñas y adolescentes que deben trabajar, según la última Encuesta Nacional sobre Trabajo Infantil, donde se destaca que el 2.4% de la niñez en explotación laboral tiene entre cinco y nueve años.

Para Marvin García, encargado del Observatorio de los Derechos de la Niñez de la Coordinadora de Organismos que Trabajan con Niñez y Adolescencia, Codeni, si bien es cierto que hay muchos avances en el tema en Nicaragua, especialmente en lo jurídico, aún hay mucho por caminar, ya que en el caso de los programas gubernamentales, su impacto no es medible por la falta de información detallada del mismo.

“Entre los 14 y los 18 años, la edad permitida, hay por lo menos 100,000 niños trabajadores, según la última información oficial de 2005. Es de hace 11 años, y se siguen usando las mismas cifras. Se suponía que se haría otra en 2009, pero no se supo qué pasó. Ahora, para pensar en la verdadera dimensión del trabajo infantil, a eso hay que agregarle el crecimiento poblacional, y al haber más adolescentes, hay más demanda en educación, salud y empleo. Eso implica que la población se viene expandiendo, al igual que los indicadores relativos al trabajo infantil. Así, a muchos de esos niños, niñas y adolescentes que no entran en el sistema escolar, luego podemos verlos trabajando”, dijo García.

Cómo erradicarlo

Según datos del Ministerio de la Familia, el Programa Amor es la estrategia nacional para la atención integral de la niñez que se encuentra en riesgo social, en la calle y trabajadora.

Entre los avances, se destaca que el Ministerio de la Familia, el Ministerio de Educación y la Promotoría Solidaria atendieron a 1,909 niños, niñas y adolescentes trabajadores de la calle en 2006, pasando a 18,380 en 2011. Significa que en cinco años aumentó su cobertura en casi 16.5 veces. Mientras tanto, en el período 2007-2011 se logró que 23,555 niños, niñas y adolescentes trabajadores y en la calle se integren al sistema escolar, según datos oficiales. Además, como parte de las estrategias, se promueve la empleabilidad de madres y de padres de niños en la calle, a quienes se les brindan cursos de habilitación laboral.

Enrique Pérez, asesor técnico de la Procuraduría Especial para la Niñez, señaló que esos datos son parte de los avances que han podido observar en derechos de la niñez, y próximamente presentarán un estudio sobre el trabajo infantil, de cara al Día Internacional contra el Trabajo Infantil. En ello, el Ministerio del Trabajo se ha esforzado para hacer cambios en las leyes laborales que beneficien a la niñez en edad de trabajar, cuyo mínimo son los 14 años, pero también para que se sustraiga a quienes no están en la edad o que están en las peores formas de trabajo infantil.

Insuficiente

La licenciada Adelaida Sánchez, quien hizo un estudio sobre el tema de la niñez para el informe anual del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, señala que la merienda escolar es un verdadero éxito, entre otras acciones gubernamentales sobre niñez, sin embargo, aún es una realidad ver cada día a niños, niñas y adolescentes trabajadores en las calles y en los semáforos, haciendo malabares para ganarse la vida.

“Estadísticamente, el gobierno dice que ha reducido la pobreza, pero en la calle se refleja otra cosa. En las esquinas hay niñas que venden agua; otras, caramelos, o limpian los vidrios de los vehículos. Para reducir el trabajo infantil, primero se necesita inversión en educación, pero el año pasado el presupuesto más bien bajó en relación con años anteriores. Hay programa para la niñez de la calle, pero es necesario más acción y más coordinación con organizaciones no gubernamentales e incluso con la empresa privada; que los esfuerzos no sean disgregados, sino más puntuales para tener mayor efectividad”, alega la licenciada Sánchez.

Privados de los juegos

El pronunciamiento de la organización Terre des Hommes Italia, que trabaja el tema de niñez en factores de riesgo, señala que el trabajo infantil es una actividad económica realizada por niñas, niños o adolescentes, cualquiera que sea su condición: asalariada, independiente, familiar no remunerada y otras, que les privan de su infancia, impiden o limitan su desarrollo y capacidades, y violentan su dignidad.

En el marco del Día contra el Trabajo Infantil y su campaña “Yo cuido a la niñez”, Terre des Hommes realizó una serie de actividades en comunidades rurales del Norte de Masaya y Los Guatuzos (Río San Juan), y en el Distrito VI de Managua, con el objetivo de promover los derechos de los niños, niñas y adolescentes, creando conciencia en la sociedad de que el trabajo infantil no elimina la pobreza, sino que, al contrario, contribuye a reproducirla.