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El cierre de diez Empresas Médicas Previsionales ha puesto en el tapete de la discusión el lamentable estado en que se encuentran los trabajadores afiliados al Seguro Social.

Por un lado ha venido siendo un clamor de los asegurados que la Institución obligue a las Previsionales a prestar un servicio de acuerdo con las necesidades y dignidad de los pacientes, por lo que aplauden cualquier medida que ponga fin al negocio de las clínicas llamadas “de garaje”, que empezaron a proliferar desde que se restableció el servicio médico diferenciado para los asegurados, en 1990.

Lenidad con las grandes
Sin embargo, no se conoce una sola medida del INSS que ponga fin al sistema que se ha hecho una rutina de las Previsionales grandes, donde los pacientes esperan meses para hacerse exámenes y otros meses para que los médicos especialistas los conozcan y prescriban.

Además de la carencia de medicamentos costosos, que a veces cuestan un mes del salario de un trabajador menor asegurado.

El disparate del Servicio Único de Salud
Un tercer factor que ha comenzado a gravitar en los servicios del INSS es el temor de que poco a poco termine el tratamiento diferenciado y se vuelva masivamente al Minsa como en los 80, con un Servicio Único de Salud, y la cotización al INSS quede como un simple impuesto.

Pacientes consultados y sindicatos de empresas manifestaron que jamás permitirán que se vuelva a ese Sistema, y lucharán, si es posible, en las calles, para que la cotización que pagan les dé derecho a prestaciones médicas y sociales correspondientes a su condición de asegurados.

Presidente de Cámara, de acuerdo
El presidente de la Cámara de Empresas Médicas Previsionales, CEMP, Ismael Reyes, dijo ayer que la decisión del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, es prácticamente irreversible y que la junta directiva del gremio “es poco lo que podrá hacer por ayudarlos.

Reyes, inclusive, se mostró de acuerdo con la medida del INSS, en cuanto a que muchas empresas habían sido amonestadas en reiteradas ocasiones y no hicieron mucho por mejorar la calidad de la atención que ofrecen a los pacientes.

“No creo que podamos hacer mucho, éste es un contrato bilateral entre el INSS y las empresas médicas, y el contrato dice que cualquiera de las partes puede prescindir de los servicios”, aseveró.

“Hay muchas empresas que han sido amonestadas y ya debieron haber sido cerradas. El INSS se ha caracterizado por ser serio, debe haber fundamentos para el cierre”, aseveró Reyes.

Sin embargo, ayer los propietarios de las Empresas Médicas Previsionales afectadas calificaron la medida de arbitraria y hasta aseguraron que el INSS ni siquiera ha llegado a supervisarles en los últimos meses para afirmar que no han mejorado los servicios que ofrecen a los asegurados.

Se conoció además que las EMP clausuradas fueron 10 en total. En estas clínicas hay unos 30 mil afiliados, los que no tienen otra opción que aceptar la disposición del INSS de atenderse en las unidades del Ministerio de Salud, Minsa.

¿Quieren Sistema Único de Salud?
“Quieren regresar al Sistema Único de Salud, eso ya lo vivimos y no funcionó. Si nos consideraban empresa de ‘garaje’, no nos hubieran renovado el contrato hace cuatro meses, al momento de la renovación nos hubieran dicho que no podían renovarlo”, afirmó Wilmer Ponce, administrador de Empresa Médica “Las Minas”.

Ponce dijo que cuentan con dos mil 556 asegurados y todos están con ellos, porque los prefieren, porque nadie les obligó a adscribirse a su clínica.

“Efectivamente, la orientación es pasarle al Ministerio de Salud esos asegurados, ya sabemos que la orientación es pasarle el paquete al Minsa”, aseveró. Dijo que en aras de mejorar la atención a sus asegurados, habían colocado puestos médicos en Bonanza, Rosita y Mulukukú.

“Si ellos dicen que es lo mejor para el asegurado, que lo demuestren, nosotros atendíamos casos que los centros de salud con cama no podían atender”, agregó.

Gastón Padilla, vicegerente de Clínica Médica Popular, aseguró que cuentan con cinco mil asegurados y que no entienden la decisión del INSS porque es la empresa que más ha crecido porcentualmente en los últimos 15 meses.

El lunes a las 10 de la mañana, la CEMP se reunirá para emitir un pronunciamiento oficial sobre las medidas del INSS.

EL NUEVO DIARIO intentó, infructuosamente, obtener una versión oficial de las autoridades del INSS, pero no respondieron a nuestra solicitud de entrevista.

Clínicas del montón en Bilwi, ¿y el INSS?
La Empresa Médica Previsional Salud y Familia, con sede en Bilwi,, con diez años de funcionamiento, aún no cuenta con las condiciones mínimas como clínica para atender a más de cuatro mil quinientos asegurados de las diferentes instituciones y empresas que recurren en busca de atención médica.

Según el doctor Francisco Javier Selva, Director del Hospital Nuevo Amanecer, ellos como hospital público, donde no se cobra ningún centavo, han tenido que suplir gran parte de las atenciones médicas que la Empresa Previsional no cumple, como es el caso de todas las cirugías, rayos X, patología, unidad de cuidados intensivos, neonatos, entre otras atenciones especializadas.

Tal es el caso que en los diez años que tiene de funcionar Salud y Familia nunca han atendido una sola cesárea o cirugía, porque todos los casos los remiten al hospital, donde de manera gratuita los médicos pagados por el Estado deben asumir la atención de los asegurados que pagan por una atención diferenciada.

La situación es aún más grave cuando los asegurados recurren en busca de atención especializada y no la encuentran debido a que los especialistas son temporales, trabajan un tiempo y después renuncian, como es el caso de un médico internista que atiende solamente los sábados, como queriendo dar a entender que sólo en ese día pueden enfermarse los asegurados. Cabe señalar que este médico fue contratado después de varios meses que la clínica había pasado sin este tipo de atención.

Los dueños son médicos del Sistema
Según se supo, son cinco los dueños de esta previsional, todos médicos, y están trabajando dentro del sistema, por lo que a pesar de las múltiples denuncias aún permanece la clínica.

Entre los casos más sonados está la muerte de un profesor de mucho arraigo social, quien según sus hijos falleció debido a negligencia médica.

La directora de la clínica Salud y Familia, Marilú Rodríguez, en entrevista que brindó se defendió diciendo que todos los trabajos que les hace el hospital no son gratuitos,
Porque les ayudan a través de canjes de medicamentos y materiales que ellos no tienen, versión que fue negada por el director del hospital, doctor Francisco Selva.


En Las Minas: decisión acertada, pero sin alternativas
Cerca de un mil quinientas personas empleadas de Siuna, Rosita y Bonanza, aseguradas en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, califican de una decisión acertada el cierre temporal de la Empresa Médica Previsional “Las Minas”, porque no logró superar el deficiente servicio médico, y por el cual habían un sinnúmero de quejas, expresan dirigentes de adscritos de la zona.

La EMP “Las Minas”, con sede en Siuna, y con filial en Rosita y Bonanza, es una de las diez previsionales que mandó a cerrar el INSS por no cumplir con las ofertas de servicios médicos ofrecidos a las personas aseguradas.

Tras su cierre, sus clientes consideran que ahora se encuentran en el aire, ya que en Las Minas no tienen adonde acudir, dado que esa previsional era la única “y mal que bien las personas adscritas eran atendidas, aunque no con los especialistas demandados”, dijo Socorro Blanco, una de las dirigentes sindicales del Ministerio de Salud en Rosita.

Por su parte, Roberto Maradiaga, también dirigente de trabajadores de la salud en Las Minas, manifestó que lo saludable de la medida institucional hubiera sido que a la par, también el INSS diera a conocer la alternativa reivindicativa que proteja a las personas aseguradas de Las Minas, cubriéndolas con otra EMP con mayor capacidad de atención en servicios de salud.

En caso que los asegurados de Las Minas sean inscritos en Managua, estos demandan un viático para costos de transporte, hospedaje y alimentación, derechos que los tres últimos gobiernos les negaron.

(Con la colaboración de Fermín López y Moisés Centeno)