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Su hijo estuvo en el piso del hospital quejándose del dolor durante seis horas sin que nadie lo atendiera, y al final solo le practicaron un examen de sangre pero no le dieron medicinas. La decisión familiar fue sacarlo del lugar, pero horas más tarde falleció.

Eso fue lo que le tocó vivir desde este lunes hasta ayer a Bertha López Ruiz, de 62 años, pequeña comerciante del Mercado “Roberto Huembes”, pero las autoridades médicas cuentan otra historia.

Doña Bertha es madre de Luis Francisco Cerda López, de 48 años, quien en su niñez fue atacado por la meningitis, y desde su nacimiento no escuchaba ni hablaba.

Hace ocho meses se escapó de su casa y fue atropellado por un vehículo cuyo conductor, lejos de hacerse responsable, solo lo llegó a dejar al Hospital “Manolo Morales”.

El atropellamiento le dejó una lesión en uno de sus glúteos que se le infectó, por lo que doña Bertha lo llevó este lunes al mencionado hospital, pero asegura que pasaron seis horas y nadie lo atendía, a pesar de que su hijo se quejaba del dolor. Asegura que fue hasta las dos de la madrugada de este martes que los médicos lo atendieron y le realizaron un examen de sangre.

“Mi hijo necesitaba una colostomía, pero allí me dijeron que no había, que no había medicamentos, y me dijeron que ya estaba”, se quejó doña Bertha, quien en horas de la tarde del martes decidió sacar a su hijo del centro hospitalario.

El doctor Segundo Antonio Tercero, subdirector de ese hospital, aseguró que el paciente fue atendido y se le practicó un lavado quirúrgico porque la lesión era extensa.

Indicó que Cerda requería otra vez el mismo procedimiento, pero al realizarlo había la posibilidad de que se complicara la situación y pudiera perder la vida.

El joven falleció a las 6:30 de la mañana de este miércoles en su casa ubicada en el reparto “René Schick”. Lilliam López, hermana del fallecido, dijo que a su hermano solo le pusieron un suero.