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Desde que el austríaco Nikola Tesla, uno de los promotores más importantes del nacimiento de la electricidad comercial en el siglo XIX descubrió la corriente alterna y la forma de producirla en los generadores, el reto de los grandes industriales ha sido la creación de las complejas redes de transmisión y los sistemas de distribución adecuados.

En Nicaragua, la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica, Enatrel, es la encargada de trasladar la energía desde las plantas de generación hasta las redes de distribución, a través de 2,189.12 kilómetros de líneas de alta tensión y 79 subestaciones eléctricas que transforman la energía en alto y bajo voltaje, según las necesidades industriales, comerciales, domiciliares y de otros sectores.

Detrás del servicio eléctrico que usted recibe en su hogar, su centro de labores o de estudios, existe un amplio personal que desafía los peligros que conlleva la electricidad, quienes en su mayoría son técnicos que han aprendido el oficio de forma empírica.

Trabajos de alta peligrosidad

Entre los trabajos que realizan los 500 operarios del sector eléctrico que existen a nivel nacional, según registros de Enatrel, figuran la instalación de postes, aisladores, transformadores y líneas de alta tensión.

En este sentido, Enatrel en conjunto con el Instituto Nacional Tecnológico, Inatec, y más de 30 empresas privadas que realizan proyectos de electrificación, capacitaron a unos 90 linieros en una primera fase de “Talleres de Certificación”.

Según Hazel Gutiérrez, divulgadora de Enatrel, los talleres, bindados con el apoyo de más de 30 empresas privadas, consisten en reconocer la labor que realizan los linieros.

Mano de obra calificada

Además, buscan también identificar las fortalezas y debilidades de los técnicos, así como los requerimientos de formación que permitan contar con mano de obra calificada que cumpla con los estándares de seguridad, calidad y productividad.

“Es una actividad que se realiza para reconocer la labor de los linieros que no tienen un certificado, un documento académico que demuestre la experiencia que ellos tienen. Los linieros empiezan trabajando aquí y aprenden su labor empíricamente. No pasan por un colegio o instituto técnico”, dijo la comunicadora.

Asimismo, Francisco Galeano, presidente de la Asociación Nicaragüense de constructores y suplidores de Electricidad, Ansel, que aglutina a unas 35 empresas del sector eléctrico, señaló que este tipo de seminarios además de enriquecer los conocimientos de los obreros también les permite obtener una certificación por primera vez.

Serán certificados

Según Galeano, el taller consiste en tres aspectos básicos: una prueba diagnóstica de los conocimientos generales, una prueba objetiva por escrito para demostrar la experiencia, y una prueba de desempeño en el campo.

Por su parte el presidente ejecutivo de Enatrel, Salvador Mansell, refirió en una nota de prensa de esa institución, que la mano de obra calificada será vital para la ejecución del Programa Nacional de Electrificación Sostenible y Energías Renovables, Pneser, que suministrará el fluido eléctrico a 306 mil viviendas ubicadas en 3,666 comunidades para beneficiar a 1.7 millones de nicaragüenses en un período de cuatro años.

En las próximas semanas está prevista la realización de una segunda etapa de los talleres, en los que serán capacitados otros técnicos de este sector.