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Un análisis legal realizado por el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, asegura que el juez Primero de Distrito Penal de Managua, David Rojas Rodríguez, no tiene competencia para seguir conociendo el caso contra el poeta Ernesto Cardenal, ya que en el inciso 5 de su misma sentencia dejó expreso que las diligencias debían regresar al Juzgado Local de origen.

El estudio señala que una vez dictada la correspondiente sentencia de apelación en segunda instancia, el juez advirtió que posteriormente no cabe recurso alguno, poniendo fin al conocimiento de la misma, y dicta en el numeral 5 de su sentencia, que ‘regresen las diligencias a su lugar de origen, con copia de lo actuado’. Así, el judicial Rojas pierde su capacidad legal de seguir conociendo del caso, pues las diligencias pasan al juez local.

“Está bien que opine lo que desee al respecto de su sentencia en el caso contra el poeta, que si es o no valetudinario o que si pueden aplicarle casa por cárcel. Sin embargo, las acciones a seguir en el cumplimiento de lo dictado ya no le corresponden a él, el juez competente es el juez local donde inició la causa. Por eso Rojas ya no tiene por qué hablar de lo que él hará en contra de Cardenal, cuando la causa ya no está radicada en su despacho”, expresó Gonzalo Carrión, director del área jurídica del Cenidh, que da asesoría legal a Cardenal.

El doctor Carrión comentó que si insiste en conocer del caso, se sumaría a la serie de irregularidades en que se inscribe la causa por una falta, que por tiempos de ley, ya se extinguió.

Ante eso la doctora Vilma Núñez, directora del Cenidh, dijo que la defensa la próxima semana interpondrá un recurso de revisión, mientras observan si continúan las acciones del judicial Rojas. Dado el caso, de ser necesario solicitarán un Recurso de Amparo.

Justicia manipulada
Mientras tanto, Marcos Carmona, director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, dijo que su organización se solidariza con el poeta Cardenal.

Con anterioridad hemos venido denunciando cómo el Poder Judicial y algunos de sus funcionarios no responden a los intereses de la ciudadanía, empañando la labor de quienes en realidad buscan ejercer su labor de manera profesional.

Según la apreciación de Carmona, en el caso de Cardenal se observa un fallo que no está apegado a derecho y “a todas luces es una maniobra política del gobierno”, utilizando las acusaciones de una falta por supuestas injurias y calumnias interpuesta hace cinco años, pero que ya prescribió”, asegura Carmona, recordando que las faltas, por su naturaleza prescriben algunas en seis meses.

Indicó que ésta no es más que una maniobra sucia de este gobierno que pretende ensañarse con personas “que de alguna y otra manera estamos haciendo señalamientos contra las actitudes arbitrarias”.

“Salió a luz que este juez en alguna medida está implicado con las personas que acusaron a Cardenal y desde ahí debió haberse inhibido de seguir conociendo esta causa. Estos fallos llenos de irregularidades afectan la dignidad de las personas y la imagen de la justicia en Nicaragua, dejando mucho que desear de algunos jueces”, expresó Carmona, quien comentó que por criticar al gobierno también despertaron contra él un caso judicial de varios años atrás, con el que la Fiscalía armó un proceso legal en su contra por supuestamente atentar contra la autoridad y sus agentes. Después que el supuesto lesionado dijo que no fue agredido, se demostró falta de méritos y el caso fue desestimado.

Campaña contra la crítica gubernamental
“Ésta es una campaña que no está sólo contra el poeta, sino contra todo aquel ciudadano que discrepe con el gobierno. Por nuestra parte hacemos la crítica no para desestabilizar, sino en busca de una reacción para que se enrumben las políticas económicas y sociales en bienestar de los nicaragüenses”, dijo el director de la CPDH.

Por su parte, divulgación de la Procuraduría de Defensa de los Derechos Humanos asegura que están solicitando la información pertinente para analizar el caso, y se pronunciarán la próxima semana.