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Actuando fuera de sí, familiares del exjuez suplente Néstor Herrera, agredieron al reportero gráfico de El Nuevo Diario, Lisandro Roque, y a los periodistas que cubrían una audiencia donde el exjudicial condenado a 23 años de prisión por el crimen de su exesposa, Tania Silva, solicitó la libertad condicional.

Los parientes de Herrera también golpearon el jefe de seguridad interna del Complejo Judicial Nejapa, Diego León, quien recibió un par de puñetazos cuando daba protección a los periodistas.

Uno de los agresores, que vestía camiseta blanca, de tez morena y barba poblada, no solo tiró golpes contra los reporteros, sino también les tomó fotos con un teléfono celular.

Los insultos, empellones, haladas de camisa y puñetazos se produjeron momentos antes de que Herrera saliera de la sala de audiencia, custodiado por varios agentes policiales.

Entre los agresores también figuraba una joven que tiraba manotazos a diestra y siniestra, principalmente contra la humanidad del reportero gráfico de El Nuevo Diario, a quien le dañaron su equipo fotográfico, con el propósito de obstaculizar su trabajo. La mujer gritaba: “Soy menor de edad, cuidado me tocan”.

Una señora quien era parte del grupo agresor, exigía encolerizada que solo fuera escuchada la versión de ellos, mientras otra dama advertía que no permitirían fotografías de su pariente. Néstor Herrera está preso desde agosto de 2003, luego que su esposa, Tania Silva Reyes, apareciera asesinada de siete puñaladas en el hogar del matrimonio, en Altamira.

Por el crimen, Herrera fue condenado a 23 años de prisión y por el intento de matar a la misma víctima dos años atrás --en diciembre de 2001-- cuando según la Fiscalía actuó como cómplice en un hecho que aconteció en la carretera Managua-Matagalpa, a otros siete años de encierro en la cárcel.

Fiscalía se opone

En la audiencia celebrada en el Juzgado Primero de Distrito de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria, la fiscal auxiliar Sandra Dinarte se opuso a la petición de libertad condicional para Herrera.

La defensa de Herrera pidió la retroactividad en la aplicación del actual Código Penal, donde se indica que la pena máxima por parricidio son 20 años de prisión y no los 23 establecidos en el Código Penal de 1974 con el que fue condenado su cliente hace casi nueve años.

Según la defensa, la jueza Roxana Zapata debería aplicar de oficio el Código Penal que entró en vigencia en el 2009 y reducir la pena a 20 años de prisión para su representado.

Sin embargo, la fiscal auxiliar Dinarte explicó que Herrera no puede recibir el beneficio alegado por su defensor, por ser un reo reincidente.

La defensa destacó que Herrera tiene buen comportamiento en el penal y que impulsa el programa de alfabetización “Yo sí Puedo”, entre los iletrados que purgan penas en el Sistema Penitenciario Nacional.

“Él --Néstor Herrera-- no puede recibir la reducción de la pena porque también está condenado a siete años de prisión en Matagalpa, porque anteriormente en el año 2001 intentó a matar a su esposa Tania Silva Reyes”, subrayó la representante del Ministerio Público.

La fiscal Dinarte señaló que para que Herrera obtenga la libertad condicional tendría que haber descontado 17 años y ocho meses de la condena de 23 años que le fue impuesta.