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La jueza de Distrito Penal de Audiencias de Estelí, Alma Pino, admitió ayer la acusación que el Ministerio Público presentó contra José Andrés Casco Hurtado y/o Kilwin Casco Carey, por la autoría de triple asesinato y secuestro simple, y le decretó la prisión preventiva. Según la Fiscalía, Casco le quitó la vida de forma premeditada y fría, el lunes 11 de junio, a Vidal Carrasco Moreno, a su esposa Zayda Yadira Larios Benavides y a la hija de esta, la pequeña Deyra Sugey Alvarado Larios, de nueve años.

A los adultos los semienterró en un zanjón cercano a la vivienda de las víctimas, en la comarca La Danta, municipio de Pueblo Nuevo, mientras a la pequeña la acuchilló y lanzó en una hondonada.

La jueza Alma Pino explicó que decretó la prisión preventiva al acusado, porque existen suficientes indicios para presumir que él es el autor de los delitos que se le imputan, además, si lo deja libre podría evadir la justicia u obstaculizar las averiguaciones, intimidando a los testigos y a familiares de las víctimas.

Ya ha estado preso

La Fiscalía presentó durante la audiencia preliminar, órdenes de captura y documentos que demuestran que Casco ha estado purgando penas por robo con intimidación, hurto y otros delitos, en el Sistema Penitenciario de Estelí.

La jueza Pino programó para el lunes 25 de junio la audiencia inicial del proceso.

A petición de la abogada defensora Violeta Gutiérrez, quien alegó problemas de salud de su representado, la jueza Pino ordenó que Casco sea valorado por especialistas del Instituto de Medicina Legal.

La acusación

Según la acusación, Casco Hurtado cometió el triple asesinato por despecho, porque Zayda Yadira Larios Benavides lo despreció como novio de su hija, Jessica Larios, de 14 años.

El día del crimen, Casco llegó a la casa de las víctimas buscando a la jovencita, quien una semana antes se había ido a la comarca Los Horcones, de San Francisco, Pueblo Nuevo.

Casco discutió con Zayda Yadira, a quien disparó primero, luego, cuando Vidal Carrasco intervino en favor de su mujer, también lo baleó en el tórax, pero como aún vivía, lo ahorcó.

Posteriormente, el sujeto durmió en la casa de sus víctimas, donde se encontraban también las niñas 9 y 4 años. Al día siguiente sepultó a los adultos, después compró pan y golosinas para las pequeñas en una pulpería de la comunidad El Chagüite, y horas más tarde asesinó a Deyra Sugey Alvarado, la mayor de las pequeñas, y lanzó el cuerpo en una hondonada. Cuando la infante de cuatro años preguntaba por su hermana, el hombre le dijo que “ella se había caído en un guindo”.